07 junio 2010

La vendedora de huevos - Linda D. Cirino

Editorial: Nabla Ediciones
Páginas: 208
ISBN: 9788492461080
Precio: 14€

Después de leer La enfermera de Brunete (una novela sobre la Guerra Civil española) me entraron ganas de volver a leer algo sobre el nazismo. Ambas temáticas son muy recurrentes en la literatura, hasta el punto de que en cierto momento llegaron a saturarme. Sin embargo, en estos momentos me encuentro con ganas de volver a sumergirme en aquellos periodos históricos. Fueron etapas importantes, que marcaron el curso de la historia, y por muchos libros sobre el tema que se publiquen parece que cada autor puede aportar algo nuevo. Esto es lo que me ha ocurrido con La vendedora de huevos, una novelita deliciosa que además de aportar una visión atípica del nazismo es una obra que se adentra en los sentimientos de su protagonista.

Estamos en la Alemania nazi. Eva es una campesina de mediana edad que vive en la granja, alejada del pueblo y de las noticias que corren por ahí. Su marido tuvo que alistarse en el ejército y apenas tiene noticias de él, y sus hijos adolescentes están tan entusiasmados con las Juventudes Hitlerianas que la dejan bastante de lado. Esto nos da como resultado que Eva es la única que se encarga de la granja, en especial del gallinero: la venta de huevos en el mercado de los sábados es lo que le aporta más dinero para salir adelante.

Al estar alejada del pueblo y la ciudad, Eva no es consciente de la situación política que atraviesa su país. Es una mujer que ha vivido siempre en el campo, preocupada únicamente por el día a día y la cosecha, sin inquietudes de ningún tipo. Su vida cambia por completo el día en que encuentra a un estudiante judío que le pide cobijo en el gallinero. Eva no se da cuenta de la gravedad de la situación y no entiende por qué un estudiante universitario necesita esconderse, pero aun así le permite que se quede. Actúa por instinto, no cree a ciegas en lo que dicta la política y le hace más caso a lo que le dicta el corazón.

La relación entre ambos cada vez se hace más estrecha y los pensamientos de Eva van más deprisa que nunca. Al mismo tiempo, la campesina empieza a hacerse un lugar en el mercado del pueblo gracias a la venta de huevos. Los clientes ya la conocen, empieza a tener contacto con la gente e incluso encuentra un buen cliente fijo: el convento. Nadie podría imaginar que una mujer aparentemente normal está escondiendo a un judío…

Nathanael, el estudiante judío, tiene su propia historia además de lo que transcurre en la novela. Como os decía, fue expulsado de la universidad. Allí le tocó experimentar en sus propias carnes el rechazo de los demás, un rechazo que se produjo casi de un día para otro, sólo porque las leyes lo dictaban. Él se preguntaba por qué no podían limitarse a ignorarlo, si es que los judíos no les gustaban, pero sus compañeros parecían empeñados en hacerle daño y molestarlo, no bastaba con pasar de él. El tema del nazismo afortunadamente nos queda lejos, pero esta visión del rechazo en la universidad me pareció interesante porque es lo que se sigue viendo hoy en día en los colegios, tanto con personas de otras razas como con alumnos de aquí que por un motivo u otro no han conseguido encajar con el grupo.

Hay mucha gente reacia a leer libros ambientados en la época nazi porque se ha escrito mucho sobre este tema, hasta el punto de llegar a saturar a los lectores. Yo lo comprendo perfectamente, pues a mí también me ocurrió lo mismo en su momento, pero aun así quiero hacer hincapié en el hecho de que un enfoque diferente del tema puede hacer que la novela sobresalga dentro de esta temática y no se convierta en una del montón que recuerda a otras ya leídas. En definitiva, que aunque haya muchos libros que toquen el tema, no todos lo tratan de la misma manera.

En el caso concreto de La vendedora de huevos, he encontrado un punto de vista distinto a todo lo que había leído hasta ahora relativo al nazismo. La visión de la gente del campo es un aspecto nuevo para mí, puesto que lo habitual es que estos libros estén ambientados en la ciudad y se centren en alemanes acomodados o judíos que huyen o están en campos de concentración, no en una campesina ajena a la política del país que únicamente piensa en salir adelante con su granja. La inocencia y el desconocimiento de Eva también le dan un toque distinto al libro, aunque después del exitoso El niño con el pijama de rayas puede que este punto no resulte tan novedoso.

A propósito de la citada novela, he encontrado algunos puntos en común con ella además del desconocimiento de la protagonista. Es un libro corto, que puede parecer más un relato que una novela. En apariencia puede parecer sencillo, pero sus líneas esconden muchas cosas, especialmente relacionadas con los sentimientos de Eva y su evolución en el tiempo que transcurre desde que encuentra a Nathanael hasta el final de la obra. Las similitudes terminan ahí: La vendedora de huevos es una novela mucho más madura y bien escrita, que en mi opinión le da mil vueltas a El niño con el pijama de rayas, libro que me decepcionó muchísimo.

Por otra parte, es posible que el tema de tener un judío escondido en casa sea bastante típico, pero no lo es cuando lo está en una granja, con lo que esta forma de vida conlleva. Puede que de entrada la visión de una campesina no llame demasiado la atención, al fin y al cabo no es una heroína de la vida cotidiana ni una persona cultísima, pero después de leer el libro puedo decir que me ha gustado mucho conocer otra visión del nazismo, la visión de una persona pura, ligada a la tierra, que es capaz de opinar sin guiarse por la política ni las ideas de la sociedad porque siempre ha vivido ajena a todo ello.

Además de todo lo anterior, el gran atractivo de esta novela es la capacidad de la autora para adentrarse en el personaje de Eva. Esto es, La vendedora de huevos es una novela introspectiva, intimista, que se centra en los sentimientos y no tiene grandes dosis de acción (a decir verdad, tampoco la he echado de menos). El libro está narrado desde el punto de vista de la protagonista, enseguida logra captar tu interés y tienes la sensación de conocerla perfectamente. Linda D. Cirino consigue crear un personaje cercano, real.

En definitiva, La vendedora de huevos es una de esas novelas desconocidas para el público mayoritario que acaba resultando una delicia para los amantes de la lectura que leemos algo más que best sellers. Os lo recomiendo si os gustan las novelas intimistas y si esta visión del nazismo os ha llamado la atención.


Mi valoración: 7/10

3 comentarios :

  1. A mi me gusta mucho la temática nazi, más que la guerra civil española (supongo que por la lejanía) y esta novela tiene una pinta estupenda. La apunto. Un beso

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    1. La vendedora de huevos la leí hace más de 10 años. Tengo un gran recuerdo de esta novela. Me impactó. Muy fácil y rápida de leer. Super entretenida. Estoy de acuerdo en que es mucho mejor novela que el niño con el pijama de rayas. La recomiendo. Mi nota, un 9

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  2. Me has dejado con ganas de leérmela, aunque a mí sí que me gustó El niño del pijama de rayas.

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