05 julio 2010

Vampire Academy 2: Sangre azul - Richelle Mead

Editorial: Alfaguara
Páginas: 360
ISBN: 9788420423623
Precio: 14,96€

Hace ya varias semanas que terminé este libro, pero no he encontrado el momento de inspiración para hablaros de él hasta hoy. Más que leerlo, lo devoré, pues lo terminé en tres días y no porque en esos momentos me sobrara el tiempo. Puede dar la impresión de que los libros que se leen tan rápido no llegan a saborearse y una vez los acabas te olvidas de ellos, pero en el caso de Sangre azul no ha sido así en absoluto. Me ha gustado muchísimo, todavía recuerdo perfectamente toda la historia y algunas escenas me siguen causando el mismo entusiasmo que sentía mientras las leía. Es muy difícil que un libro consiga este efecto en mí, y esto multiplica mi satisfacción con esta saga.

Richelle Mead

Si esta saga me está llenando tanto, es gracias a su creadora: Richelle Mead (1976), una autora estadounidense de fantasía y romance para adultos y jóvenes. Pese a ser una autora joven, Richelle Mead ya tiene publicadas tres series de libros, dos para adultos y una juvenil. Las dos sagas para adultos son Dark Swan (2008), la más reciente, que no se ha traducido al castellano y no sé si lo estará algún día; y la serie de Georgina Kincaid, de la cual Fox TV ya ha comprado los derechos para adaptarla a la televisión. He leído el primer libro de esta última serie (Cantos de súcubo), y he de decir que me gustó mucho.

La saga juvenil es la que nos ocupa, Vampire Academy (2007), una saga de amor entre vampiros y otras criaturas que ya cuenta con cinco títulos publicados (en España dos) y está teniendo bastante éxito. La frescura de esta autora hace que sus libros se hagan muy amenos y que no tengas la sensación de estar leyendo más de lo mismo pese a pertenecer al mismo género que Crepúsculo, Medianoche y compañía. Estos son los títulos publicados hasta el momento:

1. Vampire Academy (2007) – Vampire Academy (2009)
2. Frostbite (2008) – Sangre azul (2010)
3. Shadow kiss (2008) - Bendecida por la sombra (2011)
4. Blood promise (2009)
5. Spirit bound (2010)
6. Last sacrifice (2010)

Al terminar esta saga, está prevista la publicación de otra basada en uno de los personajes secundarios de Vampire Academy.

Sangre azul

Antes de nada, un pequeño recordatorio de las tres clases de seres que conviven en esta historia para los que no conozcan la primera parte. En primer lugar, tenemos a los moroi, que son vampiros con poderes mágicos pero físicamente débiles para luchar. En segundo lugar, encontramos a los dhampir, mezcla de humanos y vampiros. Los dhampir son fuertes y su función es proteger a los moroi porque su existencia también depende de ellos. Finalmente, hay que mencionar a los strigoi, los vampiros más violentos y peligrosos, los únicos que no mueren nunca.

En Sangre azul se acaba de producir un ataque de strigoi a una familia de moroi, que casualmente era la que contaba con el guardián más fuerte. Lo más desconcertante de todo es que parece que han actuado junto a un grupo de humanos, algo nunca visto hasta entonces. Rose, la dhampir protagonista, no da crédito a todo ello. Todo lo que le habían enseñado sobre los strigoi se desmorona al ver que éstos son mucho más fuertes e impredecibles de lo que imaginaba.

Para evitar correr riesgos innecesarios, se toma la decisión de trasladar a todos los alumnos de la academia St. Vladimir a una estación de esquí donde estarán más seguros. Allí Rose conoce a Adrian, un misterioso moroi de una de las familias más importantes. Mientras tanto, la joven tiene que soportar sentir cómo su mejor amiga y el novio de ésta mantienen relaciones debido al vínculo que une a las dos chicas. Sin olvidarnos al atractivo Dimitri, el instructor de Rose. Ella sigue prendada de él, pero parece que Dimitri se está empezando a fijar en otra...

¿Los protagonistas estarán a salvo de los strigoi?
¿Qué pasará entre Dimitri y la otra chica?
¿Quién es el misterioso Adrian?
Para saberlo, tendréis que leer el libro.

Personajes inolvidables

Los personajes de esta saga son absolutamente geniales, desde la protagonista hasta el secundario de menor relevancia. Rose es estupenda, como casi todas las protagonistas de carácter fuerte. Sigue siendo igual de espontánea que antes, y el libro narrado desde su punto de vista es muy divertido. De su actuación en Sangre azul hay que destacar que está madurando y se aprecia una evolución en ella, cada vez me cae mejor. Su mejor amiga, Lissa, también me cae bien, aunque en Sangre azul tiene menos protagonismo que en la primera parte. Es una chica dulce y tranquila, que se complementa muy bien con Rose.

En lo relativo a los personajes masculinos, tengo que decir que al fin le he encontrado competencia a mi querido Jacob. Lo que no consiguió el famoso Jace, lo han logrado los tres chicos de Vampire Academy. Sí, sí, habéis leído bien: me encantan los tres, Dimitri, Christian y Adrian. Dimitri es irresistible, un guaperas de aspecto frío pero con un fondo encantador (su escena final con Rose me sacó muchas sonrisas). Christian es el novio de Lissa, un chico tranquilo que se empeña en parecer malote pero que a mí me transmite mucha ternura. Por último, tenemos a Adrian, un nuevo muy interesante que irá ganando protagonismo en los próximos libros.

Con respecto a los demás personajes, no quiero enrollarme mucho pero sí que quiero decir que me ha gustado que apareciera la madre de Rose. Es un personaje que da mucho juego, y me encanta ver cómo interactúa con Rose. Me gustaría que volviera a aparecer, de hecho tengo la corazonada de que llegará el momento en que su hija tenga que ayudarla. También quiero destacar el personaje de Mia, que en la primera parte era la mala oficial y aquí ha llegado a inspirarme ternura.

Impresiones: una novela juvenil de calidad

Si hay algo que diferencia esta saga de otras es sin duda el estilo narrativo. Como ya comenté en mis otras opiniones sobre libros de esta autora, Mead tiene un estilo muy fresco, cargado de sentido del humor. Va más allá de la típica prosa simple y correcta, muy habitual en este tipo de libros. Ahí reside su mérito: cualquier persona que sepa escribir y tenga un poco de imaginación puede escribir una novela juvenil romántica, pero no todos pueden escribirla como Richelle Mead. Siempre lo he dicho y siempre lo diré: en mi opinión hacer reír es más complicado que hacer llorar, y me parece muy difícil conseguirlo a través de la escritura.

Los méritos de esta autora no terminan ahí. Sangre azul, y la saga en general, tiene un planteamiento jugoso y elaborado, con buenas dosis de acción y sin olvidarnos nunca de la parte amorosa. La acción se da sobre todo en la recta final, con una trama bastante imprevisible, pero aun así antes no te aburres porque la forma de narrar de Mead hace que el ritmo no decaiga. En lo relativo al amor, el libro huye de ñoñerías y cursilerías: afortunadamente la protagonista tiene muchas cosas de las que preocuparse y no se dedica únicamente a pensar en Dimitri. Es cierto que la autora se toma la licencia de construir personajes masculinos idealizados, pero al menos son más cañeros que Don Perfecto (también conocido como Edward Cullen). Todos estos puntos favorables se ven mejor si habéis leído otras sagas juveniles románticas y podéis comparar. Hay algunas cuya trama podría haber dado mucho más de sí (Graceling, Marcada), otra que con tanto amor me acabó durmiendo (Temblor), otras que son muy entretenidas pero no aportan nada nuevo (Eternidad, Hush, hush), etc. Vampire Academy les da mil vueltas a todas ellas. Puede que el primer libro parezca más de lo mismo (vampiros, un internado, un chico misterioso…), pero en realidad la saga es una de las mejores dentro de este género.

Centrándome ya en el contenido de Sangre azul, desde el primer momento me ha parecido muy atractivo que al fin aparezcan los strigoi y tengan más peso que en la primera parte. Los strigoi son el terror de dhampir y moroi, y su aparición en este libro no me ha defraudado, aunque espero que sigan saliendo en los siguientes libros (de hecho, me tragué un spoiler bastante fuerte de la tercera parte que tiene que ver con ellos). Además, esta trama se aprovecha para sacar a la luz los problemas de la enseñanza que reciben los moroi, y todo ello me parece muy interesante. El mundo creado por Richelle Mead da más de sí de lo parece en un principio. A propósito de los strigoi, me ha gustado que a la autora no le tiemble el pulso a la hora de cargarse a alguien bueno, y ahí lo dejo. Es uno de los aspectos que más le critiqué a Stephenie Meyer, así que me encanta comprobar que las escritoras que la siguen no la han copiado en este punto.

La idea de trasladar a los estudiantes a una estación de esquí me ha parecido fabulosa y muy original. Es la primera vez que me encuentro con esta ambientación en una novela juvenil romántica, y la verdad es que me ha encantado. El invierno, la nieve, las pistas de esquí, la ropa para la nieve… Todo ello le da un toque especial al libro, lo hace más distinto y consigue que recuerdes las escenas mejor. Destaco, como no podía ser de otra manera, la escena en el balneario. Genial. Me daban ganas de ponerme el bikini yo también y perderme por ahí durante unos días, ¡y a quién no! Entre unas cosas y otras, me estoy volviendo adicta a las novelas de esta autora. Me pregunto qué sorpresas nos prepara para el resto de libros de la saga…

Otro tema que está bastante bien es el hecho de que Dimitri se empiece a fijar en otra. No olvidemos que Dimitri le saca siete años a Rose, y esto y su condición de dhampir hacen que una relación entre ellos sea imposible. Pues bien, la chica en cuestión es mayor que Rose y además conoce a Dimitri desde hace años, de modo que entre ellos hay una relación de confianza que despierta los celos de nuestra protagonista. Además, esta chica es una persona muy especial, ya veréis por qué. Me gusta que Richelle Mead no haya ido a lo fácil de relacionar a Dimitri con la típica guapa insustancial, como suele suceder con la tercera en discordia de este tipo de libros (si es que hay tercera en discordia… Normalmente las protagonistas son tan divinas que no tienen competencia). Esto es algo que me gusta mucho de esta autora: hace personajes cercanos, humanos, con sus virtudes y defectos, pero sin caer en los estereotipos. Con la evolución de Rose a medida que va madurando también lo hace muy bien, es creíble en todo momento.

En definitiva, quien dijo que las segundas partes son malas seguro que no había leído Sangre azul. El libro no sólo no es peor que el primero, sino que mejora el nivel con respecto a la primera parte y lo deja todo preparado para que los libros que quedan puedan estar a la altura. Engancha muchísimo, y me está gustando incluso más que Crepúsculo: son las dos únicas sagas juveniles de vampiros que me han llegado hasta tal punto que recuerdo perfectamente muchas de sus escenas, pero es que además Vampire Academy no me defrauda en las partes de acción, al menos de momento. Sitúo a Richelle Mead al mismo nivel que las grandes autoras de la literatura juvenil fantástica y romántica, que para mí son Suzanne Collins (Los Juegos del Hambre) y Cassandra Clare (Cazadores de sombras). No estamos hablando de una aficionada cualquiera.



Mi valoración: 10/10

2 comentarios :

  1. Qué buena reseña. Yo estoy deseando leer ya la tercera parte. A mí me spolearon ese final. Rose me gusta mucho, y también Lissa, aunque en la blogosfera no guste este personaje. Me gustó también los momentos con la madre.

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  2. Cada vez está más claro que tendré que leer esta saga!

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