En el país de la nube blanca - Sarah Lark

Editorial: Ediciones B
Páginas: 752
ISBN: 9788466646710
Precio: 21 €

Sarah Lark

Sarah Lark es el seudónimo de Christiane Gohl (Alemania, 1958), una escritora que en los últimos años ha logrado un gran éxito en su país de origen. Estudió Educación y trabajó como periodista y redactora publicitaria. Además, durante muchos años fue guía turística, y enseguida sintió fascinación por Nueva Zelanda, donde se desarrollan sus novelas más populares. También ha escrito bajo los nombres de Ricarda Jordan y Elisabeth Rotenberg, pero la popularidad le ha llegado con la saga que firma como Sarah Lark: una serie de historias familiares sobre la cultura de los maoríes y la colonización de Nueva Zelanda (eso sí, los libros son independientes entre ellos, cada uno tiene su propia trama argumental y un final, aunque luego coincida en el entorno con los demás). En el país de la nube blanca (2007) es el primero, y le siguen Das Lied der Maori (2008) y Der Ruf des Kiwis (2009); aparte, recientemente ha publicado dos que según parece son del mismo estilo: Das Gold der Maori (2010) y Im Schatten des Kauribaums (2011). Con la buena acogida que está teniendo en nuestro país, seguro que no tardarán mucho en traducirlos todos. Por cierto, en la actualidad la autora vive en España, donde dirige una pequeña granja de caballos.

Sinopsis

Inglaterra, 1952. Helen Davenport es una institutriz de veintisiete años que no se siente del todo satisfecha con su vida: de carácter tradicional, sueña con casarse y formar una familia, aunque ve que el tiempo pasa y en su tierra las oportunidades escasean para una chica como ella. Un buen día, lee un anuncio en el que se solicitan mujeres solteras y bien educadas para contraer matrimonio con hombres respetables de Nueva Zelanda. Helen se lanza, y consigue contactar con un granjero llamado Howard O’Keefe, un caballero que escribe cartas cargadas de sentimientos y hace gala de haber recibido la mejor educación. Resultado: ella se enamora de inmediato y, en cuanto tiene la oportunidad, embarca rumbo a ese país desconocido.

Por otro lado tenemos Gwyneira Silkham, una joven de diecisiete años hija de uno de los magnates de la lana de Gales. Esta pelirroja rebelde es una apasionada de los caballos y la ganadería en general, por lo que siente una enorme frustración cuando piensa que su hermano heredará el negocio y a ella le tocará juntarse con un hombre aburrido y cuidar las rosas del jardín, igual que su hermana y su madre. Por esta razón, cuando su padre pierde una apuesta ante un barón de la lana recién llegado de Nueva Zelanda, Gwyn no ve con malos ojos la idea de dejar su tierra para casarse con el hijo de este hombre. Allí vivirá en un ambiente más acorde con su personalidad y, según se dice, Lucas Warden es un chico muy educado y guapo.

Helen y Gwyneira no tienen mucho que ver, pero sus vidas se cruzan en el barco que las lleva a su nuevo destino y se convierten en grandes amigas. Al fin y al cabo, sí que hay algo en común entre ellas: ninguna de las dos conoce a su futuro esposo y no saben qué les espera en su andadura en otro continente. En la travesía, además, las acompañan unas niñas huérfanas que están a cargo de Helen y serán entregadas a diversas familias neozelandesas para trabajar como criadas.

Podría contar mucho más porque la historia es larga y se narran numerosas aventuras; no obstante, prefiero detenerme aquí para no chafaros la sorpresa de cómo son sus maridos.

Estilo

Ante todo, tened en cuenta que En el país de la nube blanca ha obtenido un gran éxito comercial, y ya sabemos lo que eso suele significar: sencillez general, un rasgo que permite que el libro sea apto para todos los públicos. En efecto, la autora tiene una prosa directa y sin artificios, alterna narración y diálogo sin destacar en nada en particular (aunque, personalmente, sus diálogos me han entretenido mucho porque ciertos intercambios verbales entre los personajes no tienen desperdicio). Al menos hay algo muy bueno en esta forma de escribir: la lectura es fácil y, pese a su extensión, en ningún momento se hace pesada.

Contexto

En primer lugar, debo reconocer que antes de leer este libro no sentía ningún interés especial por Nueva Zelanda. Aun así, o precisamente por eso, me suele gustar descubrir nuevos lugares y la literatura es una buena forma de acercarnos un poquito a otros países. Hablando de Nueva Zelanda en concreto, aunque carezca del exotismo de China o la India (por citar dos lugares que suelen llamar bastante la atención de los lectores), la novela nos muestra paisajes diferentes a los que estamos acostumbrados —las Llanuras de Canterbury y sus montañas— y eso me ha gustado. Si Sarah Lark se proponía hacer un pequeño homenaje a esta tierra, desde luego en lo que a mí respecta ha conseguido convencerme de su atractivo.

Por si fuera poco, la época que ha escogido me ha parecido de lo más interesante. Conocemos cómo fue la colonización de Nueva Zelanda y cuestiones relativas a la forma de ganarse la vida allí, desde las granjas de ovejas a la llamada fiebre del oro. Aunque las viviendas de Helen y Gwyn estén localizadas en un sitio concreto, los personajes se desplazan por toda la isla y la autora aprovecha para contarnos cómo se vivía en cada zona, cómo evolucionaba el país. Se nota que se ha documentado. Y todo esto, sin olvidarnos de los maoríes (nativos de Nueva Zelanda), su cultura y su choque con los blancos. En definitiva, Sarah Lark ha hecho un buen trabajo, aunque de todos modos los temas relativos al entorno son secundarios con respecto a las tramas personales.

Lo bueno

El pistoletazo de salida del libro es realmente bueno y consigue captar el interés del lector. Se alternan las tramas de Helen y Gwyn, con lo que la autora logra mantenernos enganchados para saber qué ocurrirá con cada una. La intriga en torno a los dos maridos está muy bien trabajada: incluso cuando ya han llegado allí, las chicas primero los ven de espaldas para mantener el misterio (¡y hacer que nos tiremos de los pelos!). También hace que nos interesemos por las niñas huérfanas, y algunas de ellas tendrán su papel más adelante.

Cambiando de tercio, los personajes están bastante bien trazados y se empatiza con ellos. Yo he tenido debilidad por Helen, pero Gwyneira también me ha gustado mucho, lo mismo que todo el elenco de personas que aparecen una vez en Nueva Zelanda. Me gusta que haya contrastes en la forma de ser: por un lado caracteres tranquilos e intelectuales, y por el otro gente apasionada, amante de la vida rural. Aprovecho para comentar que, aunque la novela esté protagonizada por mujeres, los hombres también tienen un papel importante en ella: Gerald y Lucas Warden (suegro y marido de Gwyn, respectivamente) están muy bien dibujados y sus acciones son decisivas en toda la obra, lo mismo que las de otros chicos cuyos nombres no quiero revelar para no contaros más cosas de la cuenta.

Aunque en todo momento os hablo de Gwyneira y Helen, no conviene olvidar que estamos ante una saga familiar y después de ellas vienen otros. Escribir una historia de este tipo siempre es difícil, hay muchos personajes, muchas tramas, y cuesta tenerlo todo atado sin que un hilo argumental esté por debajo de otro. En este sentido, Sarah Lark pasa la prueba con notable: la historia está bien construida, consigue cerrarla sin dejar cabos sueltos, y no me he confundido a pesar del gran número de personajes, ni siquiera con los maoríes (que tienen nombres más raros). Sí que hay tramas más secundarias que otras, pero de esto hablaré más abajo.

Otro aspecto que destacar es el hecho de estar cargado de sentimientos: odios, amores, amistad… Siempre es bueno encontrar novelas que hablen de estas pasiones, son algo que nunca pasa de moda y tiene bastante gancho con el lector. El libro está catalogado como narrativa, pero no desentonaría dentro del género romántico: pese a tener su parte histórica, los romances y el espíritu soñador de muchos de sus personajes se podrían encuadrar en el romanticismo. A propósito de esto, al principio le veía cierto aire clásico, tal vez por la época en que se sitúa. Haciendo un símil, Helen se me parece a una Meg March mayorcita, mientras que Gwyneira me recuerda más a Jo, con su escaso interés por los asuntos típicamente femeninos. De todos modos, las protagonistas de Mujercitas no dejan de ser estandartes de cuatro personalidades distintas, así que en multitud de obras se pueden encontrar heroínas que nos hagan pensar en ellas.

En general, es un libro muy entretenido y posiblemente esta sea su mejor virtud. La autora sabe atrapar al lector, tanto en las tramas que arrastra desde el principio como en las que van surgiendo, sin aburrir. En mi opinión, no llega ni de lejos al nivel de obra maestra; lo he disfrutado mucho, me he implicado en las vidas de los personajes y tengo claro que el libro tiene potencial para gustar a muchos lectores (a la vista está), pero ante todo es eso, una historia entretenida y evasiva. Dejando a un lado los temas relativos a Nueva Zelanda y los maoríes, no aporta nada que no se haya escrito ya (y muchas veces).

Lo malo

Si os digo la verdad, a las primeras doscientas páginas les habría dado un 10/10 sin que me temblara el pulso. ¿Por qué? Por esa capacidad de alternar dos tramas y mantener el interés del lector de una forma tan meticulosa y cuidada. Sin embargo, en cuanto las protagonistas llegan a Nueva Zelanda y se casan, la intriga desaparece y el argumento se vuelve muy lineal. Puede dedicar cuatro capítulos seguidos a una misma historia, hasta darla por zanjada (al menos en gran medida) y luego volver a otra. No es que sea un defecto para decir «qué libro tan malo», pero sí que se pierde toda la emoción, o al menos yo lo he percibido así. En los últimos capítulos todavía está más acentuada esta sensación: dedica uno a cada personaje de los tres o cuatro principales que quedan, y cierra cada historia en un capítulo, de una forma bastante simplona. Con el material que tenía, la autora podría haber construido una historia que llegara más.

En relación con lo anterior, a medida que pasan las páginas también hay menos sentido del humor que al comienzo. Antes no lo he dicho, pero al principio llegué a reír a carcajadas con algunas escenas (no es una novela de humor, pero hay temas que, vistos desde el siglo XXI y con el tono que les da Sarah Lark, hacen gracia, como el momento en que una de las chicas pierde la virginidad). Está claro que la autora desperdicia sus recursos. Otro ejemplo es lo ocurrido entre Gerald Warden y Howard O’Keefe: enseguida sabemos que se odian mutuamente desde hace tiempo pero desconocemos qué pasó. Después, el asunto queda olvidado durante cientos de páginas (o se menciona muy vagamente) y finalmente nos lo sueltan de sopetón. ¡El tema está muy desaprovechado! Tengo la sensación de que empezó a escribirlo con muchas ganas pero luego se relajó y fue a lo fácil, a lo que puede hacer cualquiera.

Siguiendo con las historias desaprovechadas, no me ha gustado que el papel de Helen en la novela disminuyera tanto. Sabía que Gwyneira y los suyos se iban a llevar el gato al agua porque las mujeres rebeldes y apasionadas tienen mucho tirón en la literatura (y lo entiendo, a mí también me encantan estas heroínas), pero no hacía falta relegar a la otra a un plano tan, tan secundario. ¡Con lo bien que nos lo pasábamos con ella! La autora podría haber inventado más sucesos en su granja; que de entrada dé más juego la otra no me parece una excusa porque la imaginación no tiene límites.

Ese carácter romántico del que os hablaba tampoco me ha entusiasmado. No es un defecto en sí; dependerá de los gustos de cada persona. A mí, como sabéis, me suele gustar lo realista, de modo que a veces me he tirado un poco de los pelos con tanto amor, tanta pasión y tanto soñador… No llega al nivel de una novela rosa, ni mucho menos, pero los sentimientos predominan más que en otras sagas familiares que he leído. Y el final es muy azucarado para mi gusto, aunque reconozco que soy rara para estas cosas.

Finalmente, el desenlace me ha parecido raro. No porque no se entienda, sino porque no me gusta cómo está planteado, le faltan páginas, un epílogo evocador… No sé, no sé, quizá es una impresión muy personal, pero creo que la obra pierde bastante desde el momento en que se vuelve tan lineal (lo que he comentado antes). Las cosas se explican más rápidamente, de una manera que impide que el lector se meta en la piel de los implicados y sienta intriga y emoción por saber lo que ocurrirá. La trama empieza en un capítulo, en el mismo capítulo (o en los próximos) tienes su resolución inmediata, y luego se empieza otra. ¿Por qué no se alternan, cuando muchas de ellas se dan al mismo tiempo (ejemplo: cuando ciertos personajes hacen viajes y los demás se quedan en las granjas)?

Por último, voy a tener unas palabritas para la edición española. La cubierta me parece mucho más bonita que la original; sin embargo, sus virtudes terminan ahí. No voy a crucificar una traducción por contener algunas erratas o faltas porque los traductores son humanos y es normal que alguna cosilla se les escape (y más en un libro que supera las 700 páginas), pero hay cosas que ni en una primera traducción hecha con prisas deberían permitirse: exclamaciones e interrogaciones sin cerrar (en mi opinión, una de las peores erratas que se pueden hacer en castellano, sobre todo teniendo en cuenta que el corrector de Word las detecta); frases traducidas de una forma «rara», que no suenan bien; confusiones sobre cuándo hay que tildar «aún» y cuándo no… El colmo llega con un personaje maorí (Witi) al que a veces se refiere en masculino y otras en femenino (vale que es un nombre raro, pero no cuesta nada apuntarse esas cosas para no meter la pata).

Conclusión

Con personajes cargados de fuerza, Sarah Lark nos abre las puertas de un país, una época y una cultura que envuelven al lector desde las primeras líneas. Enseguida te traslada a Nueva Zelanda y te hace sentir interés por unas historias familiares que se narran de forma muy amena y apta para todos los lectores. Si bien he de reconocer que la novela está desaprovechada en muchos aspectos y se podría haber dado más emoción a los hilos argumentales, me lo he pasado tan bien leyéndola que le doy una nota alta. Si no os dan miedo los ladrillos, os la recomiendo de cara al verano, pues es una lectura sumamente evasiva y estoy segura de que la disfrutaréis mucho en esta época.



Mi valoración: 8/10

32 Comments:

Tatty said...

Pues después de leer una reseña tan completa me alegro de tenerlo esperando en la estantería, me ha gustado mucho todo lo que cuentas de la novela y estoy segura de que me va a encantar. Es un alivio saber que el final está cerrado, porque cuando supe que eran varios era lo que más temía y es una pena los problemas de traducción, me molesta mucho encontrar esos fallos así que supongo que en ese sentido no disfrutaré de la lectura. Besos

Bookworm said...

Pues yo creo que le hincaré el diente dentro de poco, sobre todo después de leer tu reseña ¡je,je! Ahora que me estoy tomando con más calma el blog, me apetece leerme un tochaco de estos. Tengo en la cabeza una mezcla de imágenes de "El piano" y "Australia" que no veas. Creo poder afirmar que será una de esas historias que me gustará.

Un beso

Rusta said...

@Tatty. Puedes leerlo tranquila. No me he puesto a investigar, pero no me extrañaría que fuera uno de esos casos en los que el autor decide contar más historias similares (con los descendientes de estos personajes) por el éxito del primero. Se puede leer solo sin miedo, tiene su argumento y su final.

@Bookworm. A mí ya ves que, pese a no parecerme perfecto, me ha gustado mucho y le he puesto una nota muy alta. Creo que es de esas historias que pueden gustar mucho en general, así que no creo que te defraude.

Pasajes románticos said...

La portada española es una preciosidad. Yo quiero leerlo, se qur terminaré por hacerlo. Me ha gustao mucho tu reseña y es una pena que una novela tan buena tenga los fallos que has comentado...

Un beso
Dácil

Rusta said...

@Dácil. Con lo que te gusta la novela romántica seguro que te va a encantar ;)

Shorby said...

Completísima la reseña, muy trabajada, me ha gustado mucho =)

La verdad es que la historia llama bastante la atención, por la sinopsis y la portada, ya de entrada.

Besotes

Luciana said...

Muy completa la reseña. Tengo familia viviendo en Nueva Zelanda rodeada de una historia de amor digna de un libro.
Saludos.

MCMS said...

Yo tambien quiero recomendar La llave de Sarah un gran libro.

Karo said...

Esos paisajes.. enamoran de por sí. Otro libro que no conocía... y gracias al entrar en tu rinconcito he podido descubrir.. Estoy un poco en otra fase ahora... Pero me lo apunto para verano.
Por cierto, este viernes sale a la venta "La chica del papel" de Musso.. Un must, vamos. Besos

Cadentia said...

¿Qué tendrán las sagas familiares que entusiasman tanto? Yo aun no he leído ninguna (a no ser que cuente Cien años de soledad), pero la mayoría de gente que conozco dicen que el gran culpable de tal pasió es Los pilares de la tierra.

Por otra parte, como lectora de RA, el toque romántico que me mencionas se me hace especialmente evidente. A ver, una protagonista ya mayorcita para la época muy tradicional, otra más rebelde, mujeres por correspondencia, un viaje a una nueva tierra para cumplir sus sueños, sentimientos por doquier. Uy, va a ser que me suena a todas las novelas románticas históricas que me he leído. Lo que no me importa, más bien al contrario, me atrae más al libro. Aunque si que es cierto que es un buen ladrillo, pero teniendo en cuenta que viene verano y que dices que está escrito con un estilo muy sencillo, no creo que cueste leérselo.

Vamos, que quizás le de una oportunidad. Nueva Zelanda siempre me ha parecido curiosa, en especial desde que me enteré que gran parte de las películas de El Señor de los Anillos se rodaron allí. Por otra parte, es muy probable que en los próximos libros la mujer mejore.

Cris said...

Me llama mucho la atención. Ya le había echado el ojo pero es que el volumen de sus páginas y que según tenía entendido hay continuación, me echaron un pelín para atrás.

Rusta said...

@Shorby. Sí, tiene una imagen muy atrayente, y el contenido no decepciona.

@Luciana. ¡Si es que la realidad siempre supera la ficción! :)

@Karo. Pues sí, son unos paisajes increíbles, ¡dan ganas de perderse por ahí! En cuanto a Guillaume Musso, tengo ganas de leer algo de él, aunque con tanta lectura pendiente creo que le va a tocar esperar...

@Cadentia. Curiosamente me acordé de "Los pilares de la tierra" mientras leía este libro: historias largas, comerciales, con aventuras y romances... Aunque la época y el contexto no tienen nada que ver. A mí me encantan las sagas familiares, cuando te enganchan, son lecturas de lo más entretenidas.

Ahora que lo dices, sí que es posible que el carácter romántico se intuya desde la sinopsis, aunque creo que también depende mucho de cómo enfoque el tema el autor. Otros lo habrían hecho menos "culebrón".

@Cris. Puedes leerlo tranquila, que aunque haya dos partes más, este se puede leer de forma independiente sin problemas ;)

Kyra said...

Yo tengo muchas ganas de leer este libro, pero por el momento no está disponible por acá.
Seguiré atenta.
Lástima por los puntos flojitos del libro, porque a mi me encantan este tipo de historias familiares, pero cuando están súper detalladas y profundas, son hermosas.
Saludos!!!

Rusta said...

@Kyra. Bueno, aunque en algunas cosas no me haya convencido sigue estándo muy bien, es una historia bonita y entretenida :) A ver si hay suerte y llega pronto a tu país.

Rosalía said...

Este no me llama la atención, lo cual me alegra porque tengo mucho pendiente por leer ahora mismo.

bsos!

Rusta said...

@Rosalía. Yo últimamente también estoy bastante selectiva. ¡Hay tanto por leer!

Elwen said...

Pues a pesar de que parece que va perdiendo fuelle a medida que avanzas, yo le tengo una curiosidad insana a este libro.

Rusta said...

@Elwen. Es que a pesar de todo vale la pena :) Y yo creo que te gustaría, a ti y a todas las fans de la romántica.

Carmen said...

Lo he visto en una feria de libros de segunda mano, a 10 €, y me ha llamado la atención, pero como no tenía referencias... Tu opinión me ha convencido :)

Rusta said...

@Carmen. Me alegra que mi opinión te haya ayudado a decidirte, el libro vale la pena. Por cierto, 10 euros por este tocho es un chollo :)

Marta said...

pues esta mañana he estado en la librería y la verdad es que le he tenido en la mano, pero...me he decidido por dos libros, eso sí en edición bolsillo,que con la crisis y mi voracidad lectora...pero despues de haber leido la reseña, sin duda me le voy a regalar por mi cumpleaños!
Un saludo!

Rusta said...

@Marta. ¡Buena elección! Por cierto, te entiendo con lo de los libros de bolsillo, yo también suelo tirar por ahí para ahorrar un poquito.

Sandra Rivero said...

He visto el sorteo y me he venido corriendo a ver la reseña, tiene una pinta estupenda así que voy a apuntarme al sorteo.
Besis

Rusta said...

@Sandra. ¡Qué bien que te haya llamado la atención! :)

Justperfect. said...

¿Alguien sabe cuándo salen a la venta las secuelas de este libro? Me ha encantado!

Rusta said...

@Justperfect. No tengo ni idea, tendrías que preguntárselo a la editorial. De todas formas, este salió hace pocos meses, así que supongo que el siguiente aún tardará.

Por si te interesa, ahora ha salido otro libro de la autora en España. Se titula "La doctora de Maguncia" y lo firma con el seudónimo Ricarda Jordan. Es un poco diferente a "En el país de la nube blanca" (no es una saga familiar, no está ambientado en Nueva Zelanda, y es más histórico), pero el estilo es igual de ameno y por lo que parece la protagonista también es una mujer fuerte como Helen y Gwyneira.

Flor said...

Es un libro que engancha bastante desde las primeras páginas. Te hace imaginar cómo fue la aventura de los primeros colonos de Nueva Zelanda, todo ello con un toque de romanticismo. Estoy en la página 200 todavía, pero intento buscar ratos libres para leer porque estoy disfrutando mucho con sus páginas.

Rusta said...

@Flor. Para mi gusto ese tramo es el mejor, la historia engancha y tiene muchísima emoción (le habría dado un 10). Luego la cosa decae un poco para mi gusto, aunque de todos modos es una novela muy recomendable. Ya me contarás qué opinas cuando lo acabes :)

Anónimo said...

Uff, estoy de acuerdo contigo, lo he abandonado casi llegando a la mitad. Al principio le hubiese dado un 10 pero luego me he aburrido soberanamente.

Rusta said...

@Anónimo. ¡Vaya! A mí al menos me pareció entretenido, aunque es una lástima que la autora no supiera aprovechar todo el potencial de la historia.

Cada vez leo comentarios más negativos sobre el libro, parece que esa satisfacción inicial se va desinflando...

Anónimo said...

la historia me engancho al principio no podía dejar de leer...la historia se perdió totalmente cuando llegaron a nueva Zelanda...y conocieron a sus respectivos esposos.. después de eso me pareció muy pesado y aburrido!!!

en un principio el personaje de win me pareció encantador, inteligente y con muchas virtudes...pero todo se fue al traste después de la infidelidad...me pareció una salida muy borde....ademas para nada encanta el supuesto galán... al contrario, me provocaba unas nauseas terribles...

pudo ser una gran historia y termino siendo decepcionante!!!

yo le doy un 6

Rusta said...

Aviso: este comentario contiene spoilers.

@Anónimo. Coincido plenamente con tu primer comentario, a partir de la llegada a Nueva Zelanda la historia pierde muchísimo. No entiendo cómo el editor no insistió más a la autora para recuperara esa chispa y esa intriga de las primeras páginas.

Con respecto a la infidelidad, a mí no me pareció una mala opción (creo que era inevitable dadas las circunstancias, ¡je, je!). Lo que sí me pareció facilón que luego ella decidiera dejar de verse con McKenzie: pasa de estar con él todos los días a no querer nada "porque no es lo correcto", aunque sufra por dentro... Una idea muy romántica, pero poco creíble para mi gusto.

Por cierto, a mí McKenzie sí que me gustó, aunque creo que los mejores personajes de esta novela son las dos protagonistas y Gerald :).

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