31 enero 2011

Soy yo, la que sale aquí...

Eso que veis en la foto es la solapa de la contraportada de Crescendo, segunda parte de Hush, hush (Becca Fitzpatrick). Hace unos días tuve una alegría enooorme al saber que habían incluido un extracto de mi opinión en la edición impresa del libro, junto con los comentarios de otros blogueros. Nunca me había ocurrido, así que muchísimas gracias a Ediciones B por el detalle.

Ahora solo espero que a Crescendo también se le pueda aplicar la citada frase :P

30 enero 2011

Ne obliviscaris - Fernando Alcalá Suárez

Editorial: Edelvives
Páginas: 224
ISBN: 9788426376848
Precio: 9,60€

Por alguna extraña razón, últimamente se tiende a tener prejuicios hacia la literatura juvenil española. Creo que el boom de lo fantástico y romántico, si bien ha revalorizado el género y ha dado oportunidades a mucha gente (cosas de las que me alegro), ha hecho mucho daño a los escritores que no siguen estos estandartes y aun así tienen que lidiar con las odiosas comparaciones y los juicios precipitados que a menudo llevan a conclusiones muy desafortunadas sobre el contenido de su libro. Hace tiempo leí una entrevista a una autora española, creo que Carolina Lozano, y precisamente se quejaba porque había escrito su libro antes de leer yasabéisqué pero en las reseñas y demás no dejaban de compararlo con la famosa saga. A pesar de esta introducción pesimista, no me parece que este sea el caso del autor que me ocupa hoy: basta echar un vistazo a la sinopsis de su novela para tener bien claro que la historia va por otros derroteros a lo que impera actualmente. Y qué queréis que os diga, seré muy subjetiva, pero para mí esto ya supone un punto a su favor.

Con respecto a la nacionalidad de los autores, en mi adolescencia leí a gente de la talla de Gemma Lienas, Manuel Valls o Isabel-Clara Simó, así que por esa parte estoy tranquila y sé perfectamente que en nuestro país se escribe muy bien, tanto en lo juvenil como en lo adulto. Obviamente también hay obras que dejan bastante que desear, pero lo mismo sucede con las anglosajonas y a veces me apena que se les dé tanto bombo cuando aquí hay gente que se lo merece igual o incluso más. En cualquier caso, todo esto viene para decir que hay que dar oportunidades a nuestros escritores, tanto por parte de las editoriales como por los lectores.

Fernando Alcalá


Fernando Alcalá Suárez (Cáceres, 1980) se perfila como uno de los nuevos talentos de la literatura juvenil española. Este joven profesor de secundaria compagina su trabajo con la escritura, que le ha hecho ganar diversos certámenes de relatos en su comunidad autónoma. Ne obliviscaris (2010) es su primera novela y llegó de una forma muy curiosa: el autor participó en el llamado NaNoWriMo (National Novel Writing Month), una actividad que le llevó a escribir muchas páginas en poco tiempo y estas finalmente dieron forma a la citada novela. Además, el libro recibió una beca a la creación literaria por la Junta de Extremadura. Entre sus aptitudes destaca la apuesta por temas diferentes que no se ciñen a las exigencias actuales del sector; veremos si en el futuro su imaginación y buen hacer se ven recompensados con muchos éxitos.


Sinopsis

Nos encontramos en la misteriosa isla de Bran, en el mar del Norte, donde hay un internado en el que suceden cosas muy extrañas. Todo comienza con la llegada de un nuevo estudiante, Ash, un chico extremadamente reservado que enseguida se hace amigo de Rudy, un muchacho dicharachero y espontáneo que se encarga de introducirlo en el día a día del colegio. Entre otros, le habla de Maya, la chica popular por excelencia y su amor secreto aunque ella no le haga caso, y de una pareja de estudiantes franceses brillantes en los estudios pero totalmente cerrados en sí mismos y apartados del resto del grupo.

Un día alguien dice que Maya había sacado un sobresaliente en un examen, noticia que sorprende a sus compañeros porque la joven suele ir más bien justita. El caso es que resultó ser cierto, y a partir de ahí nacen una serie de rumores en cadena al más puro estilo del mítico juego de los disparates: que si ha sacado sobresaliente en otras asignaturas, que si un profesor le ha escrito una felicitación, etc. ¿Lo peor? Lo que se expresa en voz alta se cumple, hasta que una noche todos se olvidan de Maya, literalmente: se ve obligada a asistir a clase como si de una alumna nueva se tratara, con la frustración de que ni siquiera su mejor amiga la recuerde. Tan solo dos personas saben quién es y son conscientes de que ha sucedido algo extraño: Rudy y su amigo Ash, que desde ese momento se ponen al lado de Maya y junto a ella están dispuestos a averiguar qué ocurre. Parece que la pareja de franceses también tendrá algo que decir. ¿Serán capaces de descubrir por qué los rumores se cumplen y vencer al Olvido que ha engullido a Maya?

Impresiones

Bajo este argumento tan raro se esconde una historia fresca y curiosa que rompe con los esquemas que mueven la literatura juvenil del momento: ni se adapta a los clichés de la literatura fantástica, ni tampoco se trata de un relato realista o de intriga al uso. Fernando Alcalá hace gala de una imaginación poderosa para traernos una novela difícil de encasillar en un género concreto, y ya adelanto que desde mi punto de vista este es su mayor atractivo.

Hablar de rumores me ha parecido muy original: son algo que tenemos delante todos los días y que nosotros mismos alimentamos continuamente; no obstante, rara vez se escribe sobre ellos aunque podrían dar tramas de lo más jugosas y divertidas. De todos modos, a mi parecer no son los rumores el tema principal de la obra, sino el Olvido: luchar contra el Olvido que amenaza con hacerles lo mismo que a Maya será lo que mueva a los cinco personajes a lo largo de estas doscientas páginas de aventuras y misterio. Este tema también me parece original e ingenioso, ¿os imagináis lo que supondría tener que empezar de cero en vuestras vidas porque no os reconoce ni vuestra madre? En Ne obliviscaris se plantea este conflicto y el miedo a ser olvidados será lo que obligue a los jóvenes a actuar.

Con respecto a la resolución de la historia, me ha gustado que no se caiga en los temas mágicos tan típicos en estos momentos, aunque eso sí, creo que las explicaciones que se dan para justificar el misterio podrían ser más claras. Tuve que releer esa parte varias veces hasta entenderlo bien, eché de menos una “explicación para tontos”, es decir, contarlo todo como si se estuviera hablando con una persona que no sabe nada del tema, paso a paso y quizá con algún ejemplo para entenderlo más fácilmente. Tampoco quiero asustaros: no se habla de la composición molecular de un organismo ni de electrodinámica, pero sí que me habría gustado una exposición más asequible para todos.

Los personajes me han resultado bastante arquetípicos y poco definidos en general: el chico parlanchín al que nadie hace caso, la chica popular, los estudiantes cultos… Solo puedo decir que Rudy me ha parecido el más entrañable, pero por lo demás sus personalidades se olvidan rápido. No estaría mal que de cara a futuros escritos el autor trabajara este aspecto e intentara dar más matices a los protagonistas. De todos modos, en este caso no lo veo un inconveniente importante porque la novela brilla más por su temática que por los medios, no sé si me explico. Hay libros que te enamoran por la maravillosa psicología de sus personajes, otros te emocionan con una prosa bella y poética, otros destacan por la trama y la acción… Hay novelas brillantes en todos los aspectos, pero lo habitual es que cada escritor destaque por un rasgo en particular, y para mí la mejor habilidad de Fernando Alcalá es la imaginación que ha tenido para concebir una historia como esta.

Con el estilo ocurre tres cuartos de lo mismo: el libro está narrado en tercera persona y la prosa es normalita y correcta sin más, no veo que destaque en nada especial como las descripciones o el diálogo. Aun así, para ser una primera novela no está nada mal (sobre todo si tenemos en cuenta que muchos escritores consagrados tienen un estilo parecido). Aprovecho para felicitar el buen trabajo de corrección que se ha hecho, me fijo bastante en estas cosas y ahora hacía tiempo que no encontraba un libro tan cuidado en este aspecto.

He leído otras opiniones sobre el libro y veo que muchas coinciden en la dificultad para entender los términos en francés que a veces utilizan los estudiantes de este origen. Yo discrepo totalmente en este punto: mis conocimientos de este idioma son muy limitados, pero considero que las palabras se sobreentienden por el contexto y no es necesario traducirlas porque son muy básicas. Además, estas expresiones le dan un toque exótico al texto, lo mismo que emplear los nombres de las cartas del tarot para los títulos de los capítulos y relacionarlas con los que sucede en ellos. Son detalles curiosos que se aprecian y valoran.

En general, me ha parecido un libro sencillo en el sentido de que todo se desarrolla de forma rápida y no profundiza en ningún aspecto en particular. En algunos momentos me ha recordado a las lecturas obligatorias del instituto (en el buen sentido), puesto que es un libro en el que de entrada no me fijaría pero que por su temática me parece adecuado para todos los gustos y trata temas que valdrían para reflexionar y hacer preguntas sobre ellos. Reconozco que en conjunto me ha sabido a poco por esta sencillez generalizada, pero aquí también debemos tener en cuenta mi edad: creo que el libro está recomendado para lectores de entre diez y doce años, por lo que se encuentra en la frontera entre lo infantil y lo juvenil. Por mucho que haya obras dirigidas a estas edades que puedan gustar a lectores adultos, desde mi punto de vista Ne obliviscaris no entra en este grupo y, salvo que únicamente leáis literatura juvenil, pienso que puede dejaros una sensación parecida a la mía.

Conclusión

Ne obliviscaris me parece una novela original a la que vale la pena dar una oportunidad si sois lectores asiduos de literatura infantil-juvenil y no tenéis prejuicios hacia lo desconocido y distinto. Su trama de rumores y palabras que pueden condenar al olvido a la gente está bien construida y sin duda trata un tema original capaz de aportar algo al lector. Tampoco es un libro perfecto, pero para ser el debut del autor no está nada mal y estoy segura de que si sigue escribiendo nos dará sorpresas muy satisfactorias en el futuro. Por lo demás, solo me queda añadir que estamos ante un autor español que apuesta por lo diferente, y no sé vosotros, pero por lo menos para mí son dos puntos a su favor (hay que apostar por el ‘producto’ nacional y no dar tanta coba a las modas que solo ofrecen más de lo mismo). Le deseo mucha suerte a Fernando, y le agradezco que se interesara por mi blog para leer y reseñar el libro.

Enlaces de interés:

Web oficial de Fernando Alcalá
Blog de Fernando Alcalá
Web de la novela Ne obliviscaris
Lee el primer capítulo del libro.



Mi valoración: 6/10

27 enero 2011

Colaboraciones con editoriales: ¿tan maravillosas como parecen?

Llevo mucho tiempo pensando si escribir esta entrada o no. Tengo muy claro que no conseguiré cambiar nada (tampoco lo pretendo) y probablemente me lloverán las críticas, pero me apetece soltar las conclusiones a las que he llegado después de un año en la red.

A principios de 2010 creé Devoradora de Libros. Era nueva en la blogosfera, pero no era nueva a la hora de opinar: mi experiencia escribiendo opiniones literarias se remonta al año 2006. ¿Qué quiero decir con esto? Dos cosas: primero, que cuando empecé con el blog desconocía que había editoriales que enviaban ejemplares a cambio de reseñas; y segundo, que no soy ninguna cría a la que le ha dado por los libros a raíz de Crepúsculo (que conste que me parece estupendo que la gente se enganche a la lectura con este libro y cree blogs para expresarse y compartir su perspectiva, pero eso no quita que para mí tenga más valor el punto de vista de una persona que lee desde siempre y va más allá de lo que dictan las modas).

Mi primera reacción al descubrir la existencia de las colaboraciones (con el término colaboración me refiero al envío de libros para reseñar por parte de una editorial o un escritor) fue la que hemos tenido todos: ¡qué bien, libros gratis por opinar! Cuando mi blog solo tenía cuatro meses empecé a contactar con algunas para preguntarles si sería posible que me enviaran libros para reseñar. Entonces solo recibí una respuesta afirmativa, pero con el paso del tiempo he obtenido unas cuantas más. Reconozco que, a pesar de lo que comentaré más abajo, no puedo quejarme: en los últimos meses he podido leer unas cuantas novedades que me apetecían sin pagar por ellas y sé que si no fuera por la colaboración no lo habría podido hacer (entre otras cosas, porque suelo esperar a la edición de bolsillo).

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Siempre he tenido claro que no me voy a vender por un libro y daré mi opinión con sus pros y sus contras con independencia de que me lo hayan enviado o lo haya comprado yo, pero por lo visto no todas las editoriales aceptan este método de trabajo: una me vetó hace meses porque mi reseña no fue positiva (aunque hubo gente que en los comentarios de la opinión dijo que de todos modos sentía interés por la novela —y con esto dejo caer otro tema importante, que lo que a uno le gusta a otro le puede parecer una porquería, y al revés—). Ya no es que no me envíen más libros, es que ni siquiera me responden a los correos (muy poca profesionalidad por parte de un gran grupo editorial). Desde entonces sigo comprando novelas de este sello en su formato de bolsillo y me repito como el ajo recomendando libros suyos que me han gustado, como he hecho siempre.

Dicho esto, hablemos ahora de los tipos de colaboraciones. Para mí hay dos:

- Cuando soy yo quien contacta directamente con la editorial porque me interesa un libro en concreto e incluso me plantearía comprarlo en caso de que no aceptaran. Si la colaboración sigue adelante, estupendo: yo gano porque puedo leer el libro sin pagarlo,y ellos ganan en publicidad porque la novela aparecerá en el blog. Aprovecho para introducir el concepto del intercambio: el libro que te envían NO es un regalo; leerlo y reseñarlo lleva su tiempo y esfuerzo, y el simple hecho de aparecer en un blog conlleva publicidad. Yo lo considero un trabajo que se ve compensado por el interés de ambas partes.

- Cuando una editorial o, más frecuentemente, un escritor, contacta conmigo para pedirme que lea su novela y hable de ella en mi blog. Si por las casualidades de la vida el libro estuviera en mi punto de mira desde antes, perfecto, estaríamos en el caso anterior. Pero como no suele ser así, entramos en terrenos pantanosos…

Hablando claro: hay gente que le echa un morro alucinante. Puedo contaros el caso de una escritora que me pidió mi dirección para enviarme su libro (esa es otra, algunos te entran a saco, sin ni siquiera preguntarte si te interesaría o hablarte un poquito de la obra) y, como le contesté educadamente que no me interesaba, me puso verde en Facebook diciendo que mi blog no valía la pena porque nunca tenía tiempo para leer, que discriminaba algunos géneros y que incluso podía ser una homófoba (¿?). Ahora viene lo bueno: el libro en cuestión era de poesía, ¡¿cuándo habéis visto que yo hable de poesía en el blog?! De veras entiendo que para un escritor novel que no cuenta con el apoyo de un grupo grande sea difícil darse a conocer, pero eso no justifica en ningún caso los malos modos ni la excesiva insistencia para que hablen de ti en un espacio. Después de esta experiencia escribí el apartado de la parte superior Nota para editoriales y escritores, en el que quise dejar claro que solo leeré aquello que vaya con mis gustos y me interese (eso no quiere decir que desprecie lo demás, ni muchísimo menos).

Desde entonces he recibido bastantes peticiones del estilo y por fortuna la mayoría son de gente educada, aunque veo actitudes que siguen sin gustarme. Por ejemplo, en diciembre pedí el voto a mis seguidores de Facebook para el concurso Libros y Literatura y hubo un hombre que me dijo que me votaba a cambio de que yo leyera su novela cuando estuviera publicada. ¿Perdón? ¿Me va a comparar el esfuerzo de hacer un clic —y nadie le obligaba a ello— con leer una novela, reseñarla y publicitarla en el blog? Que igual es maravillosa, oye, pero entre las novelas autopublicadas y de editoriales pequeñas también hay muchas cosas cutres, no nos vamos a engañar. Pedí el voto a mis seguidores porque se supone que conocen el blog, les gusta y, por ende, podrían apoyarme en los concursos. Me agregaron porque quisieron, nunca jamás envío solicitudes de amistad a desconocidos. Pero en fin, el tema de Facebook daría para otra entrada, porque entre las etiquetas a fotos que no tienen nada que ver con los libros (con el consiguiente bombardeo de mensajes en el correo) y las publicaciones en MI muro para publicitarse descaradamente me tienen harta. Los eventos y los mensajes están para algo.

Volviendo al tema de las colaboraciones, el blog ha crecido y cada vez recibo más correos con propuestas. En diciembre, sin ir más lejos, recibí cuatro en dos semanas, de las que acepté solamente dos (las únicas que he aceptado en todo este tiempo). Con esto quiero hacer una pequeña reflexión: si las hubiera aceptado todas, habrían supuesto mis lecturas de un mes entero y no eran libros que tuviera la intención de comprar. ¿Qué pasaría con los libros que de verdad me apetecen? Quedarían relegados a un eterno segundo plano, porque las peticiones siguen y mi conciencia me hace dar prioridad a los libros que me envían. No, no estoy dispuesta a hacer esto. Leo porque me gusta y, mientras nadie me pague por leer, seguiré así. Me alegra que mi blog guste, estoy muy agradecida por las palabras que me dedica la gente en comentarios y correos, pero no puedo (ni quiero) leerlo todo. Sé que hay blogs que lo aceptan todo, incluso blogs más grandes que el mío, pero en el intercambio tienen que salir ganando las dos partes, y en el 95% de las peticiones que he recibido mi parte no me aportaba nada porque eran libros que no me interesaban, en algunos casos ni siquiera de los géneros que me van (esa es otra: poca vista a la hora de elegir qué blogs te conviene que reseñen tu obra). Quiero que los escritores entiendan que el bloguero no gana nada por leer su libro y hablar de ellos en el blog (al contrario, le supone un trabajo); en cambio, ellos pueden conseguir ventas y popularidad.

En relación con lo anterior, llevo mucho tiempo pensando en cobrar por las reseñas (por las que me piden, se entiende, obviamente no voy a pedir dinero a una editorial si soy yo quien solicita un ejemplar). Leer un libro (leerlo de verdad, con el sonido de las palabras en tu cabeza, apreciando los matices) lleva su tiempo; escribir una reseña (sé que nadie me obliga a hacer reseñas largas y completas, pero esta es mi manera de hacer las cosas) lleva su tiempo; el simple hecho de aparecer en un blog con un buen tráfico de visitas es publicidad. ¿Qué tenemos? Trabajo y publicidad, dos cosas que en otros ámbitos se pagan, mucho o poco, pero se pagan. ¿Verdad que pagarían para poner un anuncio en una página web? Pues con los blogs lo mismo, porque además tu opinión influye en los lectores y realmente puede aumentar el número de ventas (he recibido bastantes comentarios y correos que dicen que leyeron X libro gracias a mí o me piden recomendaciones, y supongo que a muchos blogueros os ha pasado lo mismo). Hace un tiempo la gente se guiaba por la sinopsis de la contraportada y compraba a ciegas, pero ahora se buscan opiniones en Internet y lo primero que aparece en Google son blogs, blogs y más blogs. Se ha hablado del fenómeno en la tele, en la radio… A Zafón y a Murakami no les hacen falta reseñas, pero pensad por ejemplo en editoriales pequeñas o autores autopublicados: ¿os sonarían si no fuera porque habéis leído algo sobre ellos en los blogs?

Y ahora es cuando suelto la bomba: creo que somos tontos al hacer tanta publicidad gratuita. Las editoriales venden, en parte, gracias a nuestras reseñas, ¿y qué recibimos nosotros a cambio? Nada. Como mucho, un libro, pero con un libro no se pagan las facturas y considero que el tiempo invertido en leerlo y reseñarlo tendría que verse recompensado (repito: cuando es la editorial o el escritor quien te pide que lo leas). ¿Verdad que a nadie se le ocurriría ponerse a trabajar en una fábrica por amor al arte? Esto es lo mismo. El problema es que a los españoles nos encanta que nos regalen cosas, aunque no nos interesen. Esta campaña que corre por la red últimamente de leerse un libro en 24 horas me parece muy heavy, por ejemplo. La gente se pelea para conseguir el libro gratis y leerlo de mala manera; no se dan cuenta de que la única que gana es la editorial, que tendrá un buen puñado de reseñas de golpe y de este modo se asegurará que la gente lo conozca. De todos modos, creo que a menudo la política de promoción de las editoriales deja bastante que desear, deberían tener más criterio y escoger mejor a quiénes envían los ejemplares. Cosas tan sencillas como fijarse en si el género del libro va acorde con el blog en cuestión, si la persona que está detrás escribirá una reseña en condiciones, si la gente suele tener en cuenta la opinión de ese blog, etc. Desde mi punto de vista, sería mucho más eficaz pagar a unos pocos (de los buenos) en lugar de bombardear la blogosfera a lo bestia.

Que sí, que soy la primera a la que le hizo ilusión que le enviaran libros… Pero cuando llevéis un tiempo veréis que no es oro todo lo que reluce (al menos si os lo tomáis en serio, es decir, que os leéis el libro de verdad y escribís la reseña). Cuando actualice la Nota para editoriales y escritores expondré claramente que si alguien desea que hable de su libro tendrá que pagarme por el trabajo y la publicidad. Sé que nadie me pagará, no cuando hay cientos de blogs que lo hacen gratis, pero yo me siento mejor dejando las cosas claras y acorde con lo que pienso. Y si los autores se enfurruñan, el problema es suyo y solo suyo. Además, y lo siento si soy prepotente, para mí no es lo mismo un blog que lo acepta todo (y a todo le da como mínimo tres estrellas, qué casualidad), que uno que elige adecuadamente lo que quiere leer y reseñar. Igual a un recién llegado se la cuelan, pero basta seguirlos un poco para ver de qué pie cojean. Yo quiero que mi blog tenga credibilidad, criterio y categoría. Me gusta hacer las cosas bien.

Por último, me gustaría comentar que cuando saqué este tema en Facebook alguien me dijo que no todo en la vida debe hacerse para ganar dinero, que los blogs se hacen para promocionar la literatura y no para lucrarse. Bien, creo que nadie puede dudar de mi voluntad para contagiar el amor por los libros sin ninguna remuneración económica (además del blog, escribo en un diario sin ganar ni un duro y el banner de publicidad me da poco más de un euro al mes), pero ahí también entran las circunstancias de cada uno: soy estudiante y no tengo trabajo. Los empleos que busco son los típicos de dependienta, reponedora, promotora, etc., no tengo enchufe en ninguna parte y la cosa está muy mal. Con la dedicación que le pongo al blog y porque, para qué engañarnos, pienso que esto se me da bien, ¿por qué no voy a intentar conseguir algo con mis opiniones? Y ya no lo digo por lo de cobrar por las reseñas (que me da risa hasta a mí): me encantaría trabajar como lectora de manuscritos para editoriales, o bien como redactora de alguna publicación (cobrando, claro). Sé que es dificilísimo, y más con el panorama actual, pero el blog es mi único medio para darme a conocer y mostrar lo que sé hacer. Tal vez si tuviera trabajo no le daría tantas vueltas a esto, mas no lo tengo y es lo que hay.

Y nada, eso. Sé que esta entrada no cambia las cosas, que seguiré con las colaboraciones que yo quiera y que los blogueros no compartirán mi punto de vista en relación con la publicidad gratuita (compartirlo no significa decir que están de acuerdo con un comentario, sino ponerlo en práctica en sus blogs), pero me apetecía expresar lo que pienso y, por una vez, ser políticamente incorrecta.


25 enero 2011

Premio por partida doble

Recientemente Ysabel y Luisa me han concedido este Premio Blog con Estilo. Muchas gracias a las dos desde aquí; no sé si mi blog tiene estilo o no, pero desde luego intento poner mi sello personal en cada reseña que escribo (como todos, supongo). Sé que este premio lleva días en la blogosfera y seguramente la mayoría ya lo habéis recibido, pero aun así voy a pasárselo a los siguientes:

- Divagando entre líneas.
- Fronda de papel.
- Libro_génica.
- Midnight Eclipse.
- Novela negra por Laky.

Ya que este premio no lleva preguntas incluidas, voy a aprovechar la entrada para comentar algunas cosas:

- Os recuerdo que sigue en marcha el Gran Sorteo Aniversario del blog, con 38 libros en juego. Podéis apuntaros hasta el 14 de febrero, ¡que no se os pase el plazo!

- Recientemente hice una página de Facebook para mi blog de cosméticos, Belleza Ideal (inventar nombres originales no es lo mío, lo sé). Esto es autobombo en toda regla, pero si a alguien le gustan estas cosas, puede hacer click en 'Me gusta'.

- El banner del blog (lo tenéis a la derecha, debajo de las redes sociales) ya está arreglado, así que quien lo desee puede enlazarme a través de él. Muchas gracias por adelantado.

- Por último, próximamente quiero actualizar los apartados de la parte superior (a excepción del índice de reseñas, que lo llevo al día). El blog ya tiene un año y en este tiempo he aprendido mucho, así que quiero dejar algunas cosas claras (sobre todo en lo relativo a las colaboraciones, que hay quien prácticamente me obliga a leer su novela y va a ser que la cosa no funciona así).

24 enero 2011

Los hijos de Ogaiz - Toti Martínez de Lezea

Editorial: Maeva
Páginas: 352
ISBN: 9788496748262
Precio: 10€

Los Ogaiz

Esta novela está protagonizada por varias familias. La primera de ellas son los Ogaiz, que viven en las tierras de Lizarra y les gusta vivir acorde con sus tradiciones en lugar de intentar escalar puestos en la sociedad. Tenemos a los padres, Semeno y Oneka, el primero de los cuales será colgado nada más empezar la novela, dejando a su mujer viuda y a sus tres hijos medio huérfanos. Este acontecimiento, que no voy a revelar por qué se da, desencadenará toda la historia. La familia se rompe y separan a todos sus miembros.

Por un lado, tenemos a Oneka, la madre, y Ane, su hija. Las dos serán llevadas en calidad de sirvientas a casa de una pañera de buena posición de la ciudad de Estella. Para Oneka, esto supondrá una humillación muy grande: toda la vida viviendo por sí misma y para los suyos, y ahora Oneka tiene que obedecer a una mujer que además no las tiene en muy buena consideración. En la novela los años pasan, y cuando la pequeña Ane ya es adolescente, se enamora de Roger, el hijo de la pañera, con todos los problemas que su relación conlleva porque pertenecen a clases sociales distintas. Esto, por supuesto, no gustará a la pañera, que no tendrá problema en complicar la existencia de las dos mujeres Ogaiz, una vez más.

Volviendo al tema de la separación de la familia Ogaiz, por otra parte tenemos al hijo mayor, Orti, que tiene bastante protagonismo en la novela. No estaba en casa en el momento que mataron a su padre y cogieron a su madre y hermanos, por lo que pudo huir. En su huida conoce a un judío, Daniel, que en pocos días también se verá sin familia y ambos emprenderán un camino que les llevará a la venganza hacia aquellos que destruyeron sus familias. En el caso de Orti, además, intentará ponerse en contacto con su madre y recuperar a sus hermanos.

Finalmente, tenemos al pequeño Lucas, el hijo menor de los Ogaiz, apenas un bebé. Cuando suceden estos acontecimientos es dado en adopción, de manera que será muy difícil volver a dar con él.

A pesar de que en todo momento he tenido la sensación de que la autora quería darle un mayor protagonismo a Orti, de la familia Ogaiz yo destaco más a Oneka, su madre. Me encanta la evolución de esta mujer en todas las fases por las que pasa aquí. Luchadora, fuerte incluso cuando es humillada, con un amor incondicional por sus hijos… Con Toti suelo apreciar que sus personajes son un poco simples (o muy buenos o muy malos, sin muchos matices), pero en esta ocasión hay un par que me han gustado más que el resto, y uno de ellos es Oneka. No os quiero decir nada más sobre ella para no chafaros la historia, pero todo el proceso por el que pasa es muy interesante y a mi parecer muy creíble.

Los Bertolín

Los Bertolín son el polo opuesto a los Ogaiz. Son comerciantes establecidos en Estella, se encuentran en una posición cómoda y son personas distinguidas en la ciudad. En otras palabras, que no viven apartados y entregados a la tradición como los de Lizarra. Es en casa de los Bertolín donde tendrán que trabajar Oneka y su hija Ane. El personaje más destacado de esta familia es Aldonza, la mujer y madre.

El marido de Aldonza es un hombre muy tranquilo que hace todo lo que le manda su mujer. Aldonza es quien lleva los pantalones en casa de los Bertolín y, a pesar de no tener un origen tan privilegiado como su marido, es mucho más ambiciosa que él. No le importa utilizar malas artes para que su familia llegue a lo más alto, no se conforma con que su negocio de paños funcione bien. Cuando Oneka empieza a trabajar para ella, Aldonza disfruta viéndola obedecer porque sabe que es una mujer fuerte que en otras condiciones jamás le haría caso ni la miraría con la admiración de la gente de la ciudad, se regodea de la humillación que sufre la de Lizarra.

Los Bertolín tienen dos hijos: Roger y Blanca. Roger es el mayor, y ha heredado el carácter de su madre, aunque no es tan inteligente como ella. También anhela el poder y llegar lejos, por eso sigue los consejos de su madre y no le importa hacer daño a las personas con tal de conseguir sus propósitos. Se enamora de Ane, la criada e hija de Oneka, pero su madre tiene otros planes para él. Blanca es parecida a su padre, buena y de carácter tranquilo. Su madre la maneja a su antojo, pero Blanca no es tonta y se da cuenta de las cosas, así que en algún momento tendrá que reventar.

A pesar de ser una de las malas de esta novela, mi personaje favorito es Aldonza. Sin duda es el más elaborado de todos, con más matices y una evolución excelente. Si el título de la novela no me acaba de convencer es sobre todo por ella, porque a mi parecer tienen tanto protagonismo los Ogaiz como los Bertolín. Me ha encantado ver esa maldad de Aldonza hacia sus criadas y esa ambición por el poder, en contraste con la admiración y el respeto que siente la gente de la calle por ella. Su rivalidad con Oneka está siempre presente, y la autora sabe plasmar perfectamente la tensión del ambiente. Para mí es una de las grandes bazas de este libro, aunque al lector que busque más acción seguramente disfrutará más con las aventuras de Orti y Daniel buscando a su familia. Aun así, lo mejor de todo es la evolución del personaje, el ver que con el paso de los años, a pesar de todo el daño que ha hecho, he llegado a sentir pena por ella.

Los judíos

Están en un segundo plano, pero me gusta que la autora no se haya centrado únicamente en dos familias navarras y haya hablado también de otro de los "problemas" de la época. El personaje que destaca entre ellos es Daniel, el amigo de Orti, que se quedará sin familia en un ataque a la judería y durante años se preparará para la venganza hacia aquél que provocó el ataque. Daniel siempre está al lado de Orti, el supuesto protagonista de la novela, pero más que parecerme un secundón, me ha gustado más que su amigo. Daniel es un hombre más tranquilo, nada violento, inteligente y capaz de idear planes para hacer daño donde más les duele a aquellos que destrozaron a su familia. Me ha caído muy bien, de los personajes masculinos es mi favorito.

Daniel, siguiendo el oficio de su padre y el de muchos judíos, es argentero, y ya de entrada os digo que este hecho no va a ser una mera anécdota. En esta novela todo está perfectamente estudiado, todo encaja, nada sobra y nada falta. Si se pone énfasis en algún detalle, es porque acabará teniendo importancia en algún momento.

Ambientación histórica: primera mitad del siglo XIV, Navarra

La mayoría de novelas de Toti tienen una ambientación similar: la Edad Media en el País Vasco o Navarra. Creo que la Edad Media es un periodo histórico con mucho tirón en la literatura y, aunque hay excepciones, casi todas las personas que conozco amantes de este género tienen preferencia por esta época que por las anteriores o posteriores. Yo no sabría posicionarme porque he leído muy poco de las épocas anteriores a la Edad Media, pero que ésta me gusta lo tengo clarísimo.

En concreto, la novela se sitúa en Navarra y en la primera mitad del siglo XIV. Como siempre, las novelas de esta autora son muy instructivas y te hacen aprender cosas sobre la historia de manera muy amena. Esta vez nos presenta el conflicto entre dos familias: los Ogaiz y los Bertolín, que ya os he comentado. Hasta ahora no había encontrado una rivalidad de este tipo en las novelas de Toti así que, una vez más, la autora me sorprende. Desconocía que los habitantes de un territorio vivieran de manera más tradicional que otros y que su manera de pensar les causara problemas. Dicho así parece algo parecido al paganismo de los pueblos montañeses (El verdugo de Dios), pero ahora los tiros no van por temas de religión.

Además, me gusta que la novela no se centre solamente en esta historia sino que sea mucho más compleja: la autora también incluye el tema de los judíos, los disgustos causados por el cambio de rey, la situación política, etc. El argumento principal sigue siendo la rivalidad entre ambas familias y el deseo de venganza, pero me gusta que su historia no esté aislada y también se vean afectados por la situación del país. Creo que es algo que da mucho valor a una novela, la hace más creíble.

El libro en sí

Como ocurre siempre con esta autora, la novela es muy amena y fácil de leer. Tiene más narración que diálogo, pero el lenguaje sencillo hace que no resulte pesado de leer en ningún momento. Éste es uno de los puntos a favor de Martínez de Lezea: sabe retratar una época historia y enseñarnos sobre ella de manera muy amena. Además, logra que te metas de lleno en la historia y te sientas como si fueras un personaje más, no parece un resumen de los hechos como ocurre con otros autores. Se puede decir que Toti sabe novelar y profundizar donde hace falta para obtener un buen libro como resultado.

En lo que se refiere al contenido, es de admirar la cantidad de historias que suceden y lo bien entrelazadas que están todas ellas. Ningún personaje aparece en vano y cada uno tiene su papel. El libro me enganchó y me tuvo atrapada hasta el final, nunca se acaban los acontecimientos, hay acción constantemente y su historia no es en absoluto simple. Creo que, de Toti, es de los libros que más acción tiene. Me recuerda un poco a La calle de la judería en este aspecto, pero a diferencia de ésta, Los hijos de Ogaiz no es una saga familiar, sino que todos los acontecimientos se centran en una sola generación de personajes, que me parece una ventaja, porque ya comenté en La calle de la judería que a pesar de las numerosas acciones que se sucedían era difícil llegar a profundizar en los personajes si continuamente pasaban las generaciones y los protagonistas cambiaban. Para que os hagáis una idea de todas las historias que contiene, el libro sólo tiene 350 páginas pero al terminarlo me sentí como si hubiera leído uno de más de 700.

Pero no os penséis que por tener mucha acción el libro pierde en sentimientos, porque estos están siempre presentes en todas las historias. Aquí hay de todo, y nada deja indiferente al lector: amor (entre Ane y Roger, entre otros), odio (entre las dos mujeres, Oneka y Aldonza, y hacia aquellos que destrozaron la familia de Orti y de Daniel), deseo de venganza (por parte de Orti y Daniel), ambición (de Aldonza y su hijo), amor a la familia (de todos los Ogaiz que desean reencontrarse), bondad y valentía (del personaje de Blanca, si lo leéis entenderéis el porqué), etc. Los personajes dan muchísimo de sí en esta novela. Como ya he dicho antes, tengo un especial cariño por Aldonza y Oneka.

A pesar de todo, el libro también tiene algunos peros. Para empezar, al principio me costó un poco cogerle el ritmo: hasta la página 50, más o menos, no me enganchó. Aun así, a partir de ahí mejora conforme avanza la historia. Se convierte en una novela con mucho ritmo que no se puede soltar. En esto me recuerda a El verdugo de Dios, otra novela de Toti que al principio costó un poco que me enganchara y después cada vez era mejor.

Otro pequeño problema que se debe mucho a mi visión personal (para otras personas puede que esto no resulte un inconveniente), es la manía de la autora de hacer continuos flash-backs para explicar algunas escenas que podrían narrarse en presente sin problemas. Me cuesta un poco explicarlo, así que os pondré un ejemplo del libro: Orti y Daniel van siempre juntos, en cierto momento se separan para llevar a cabo planes diferentes, y acuerdan encontrarse después de haberlos hecho. A partir de ahí, se nos narra lo que hace Orti hasta que vuelve a encontrarse con Daniel. En ese momento, conocemos también los resultados de lo que ha hecho Daniel, y para entenderlos se hace el salto al pasado cercano para relatar todo lo que hizo él en ausencia de su amigo. Y así con todo el libro y con diferentes personajes. Yo sinceramente prefiero que antes de saber el resultado me cuenten la historia. Con el ejemplo que he puesto, aún puede pasar, pero a veces se hace con temas importantes que le dan un giro completo a la historia, y da un poco de rabia que te lo digan antes de que te lo expliquen.

Conclusión

La humillación de una mujer, un amor que lucha contra la diferencia de clases, la ilusión de un joven por recuperar a su familia, el deseo de venganza, la ambición por el poder… Todo esto y más encontraréis en este libro, que apenas ocupa 350 páginas en la edición de bolsillo de Maeva. Por mi parte, está más que recomendado. A pesar de no ser un libro de diez, es sumamente entretenido e instructivo, y con toda la acción y las historias que se suceden no lo podrás soltar. Los personajes son muy interesantes, en especial las dos madres, que viven en una tensión permanente y me parece uno de los ambientes mejor plasmados en el libro. Las acciones que llevan a la venganza tampoco desmerecen; incluso para aquellos que normalmente aborrezcan la novela histórica esta les resultará entretenida. Os invito a leer esta novela, y sobre todo a conocer la obra de esta autora maravillosa.




Mi valoración: 8/10

19 enero 2011

Dos coronas - Susana Eevee

Editorial: Grupo Ajec
Páginas: 416
ISBN: 9788415156055
Precio: 18,95€

Dos coronas es la novela que estuvo en mis manos durante las pasadas Navidades y la transición al año nuevo. Quienes me leen saben que no soy asidua a la fantasía épica; no obstante, leí algunas entrevistas a la autora y me gustó su forma de expresarse y la manera en que hablaba de la inspiración y las ideas para escribir, de modo que me animé a darle una oportunidad. Mi principal temor al empezar el libro residía en las escenas de guerra y lucha (que me suelen aburrir bastante), aunque por fortuna mi intuición fue buena y, además de batallas, he encontrado algo más.

Susana Eevee

A pesar de este seudónimo digno de un personaje fantástico, Susana Eevee es una escritora española. Nació en Vigo en 1968 y estudió Relaciones Laborales, aunque su vida siempre ha estado ligada a dos artes: la pintura y la literatura. En lo referente al primero, siempre le gustó pintar y ha llegado a exponer algunos de sus cuadros en exposiciones colectivas. En materia literaria, ha trabajado como correctora de estilo y ha escrito diversos relatos que se pueden encontrar en antologías de varios autores. Precisamente la idea que dio forma a Dos coronas (2010), su primera novela, vino de un relato: tras escribirlo, la autora se dio cuenta de que el personaje podía dar más de sí y empezó a construir una gran historia a su alrededor.

Sinopsis

Nos encontramos en un mundo imaginario en el que hay dos reinos enfrentados: Erigia y Aldaria. Soota, el hijo del rey de Erigia, ha recibido la preparación adecuada para convertirse en el joven valiente y sin escrúpulos que es hoy: un gran guerrero al que no le tiembla el pulso cuando se trata de acabar con sus rivales o con personas de su alrededor que no le convienen. Destinado a convertirse en rey, su vida parecía previsible y monótona hasta que un día llegó por casualidad a la casa de una pareja de ancianos que le revelaron su verdadera identidad: el nombre auténtico de Soota es Doogan, y su padre biológico es el rey de Aldaria. Cuando era pequeño saquearon el reino de Aldaria y mataron a los hijos del rey, aunque por lo visto él sobrevivió y alguien quiso traicionar al gobernante erigio haciéndolo pasar por su primogénito. ¿Qué mayor traición para un soberano que criar a un niño descendiente directo de su gran rival? En lo relativo al pequeño Doogan, fue sometido a los hechizos de un mago para que no recordara nada de su pasado.

Tras este hallazgo, la vida de Soota/Doogan da un giro de ciento ochenta grados. En un principio sigue sus pasos de erigio y oculta lo que sabe a los de su alrededor, mas su mentalidad ha cambiado y pretende averiguar quién se esconde detrás de la conspiración que se lo llevó de Aldaria. En este camino le acompañan viejos conocidos del ejército erigio y conoce a personajes variopintos de ambos reinos, desde una princesa a una joven rebelde que oculta su cuerpo bajo unas ropas masculinas. El enfrentamiento entre Erigia y Aldaria tiene que llegar, pero ¿en qué bando luchará nuestro guerrero?

Estilo y estructura

Pese a ser una escritora novel, Susana Eevee tiene una prosa que envuelve al lector desde el primer momento. Además de la narración en sí, se incluyen unas poesías muy bonitas en forma de canciones e incluso alguna leyenda (estas últimas se me han hecho un poco pesadas, pero supongo que el problema es mío porque también me ocurrió con El nombre del viento, que es un libro soberbio). Destaco sobre todo su habilidad para las descripciones, maravillosas y cuidadas sea cual sea la situación que se narra, desde una batalla a un encuentro sexual (preciosos, por cierto). Esto también tiene sus desventajas, ya que habrá lectores que lo consideren un libro lento. Para mí no ha sido un problema porque he disfrutado mucho con estas descripciones, pero si decidís leerlo debéis tener en cuenta que hay páginas y páginas en las que no sucede nada, o dicho de otra manera, que hay poca acción y la que hay no se narra de una forma especialmente trepidante.

La novela está dividida en dos partes entre las que existe cierto paralelismo, tanto en los títulos de los capítulos como en los hechos que se narran en ellos. Me parece un detalle curioso y cuidado, me gusta que los autores también presten atención a los títulos y no se limiten a poner una frase que resuma brevemente lo que acontece en cada tramo. Los capítulos son cortos, de unas diez páginas, y el punto de vista es la tercera persona de narrador omnisciente.

La corrección del libro no está mal, aunque hay unas cuantas erratas que se podrían haber evitado con una segunda revisión (generalmente son despistes producidos al reescribir una frase o por falta de concordancia entre la persona y el verbo, cosas del tipo ella vinieron). Por otra parte, yo habría puesto en cursiva las palabras del lenguaje coloquial de una aldeana que aparece en la segunda mitad (to, pa, güeno…), me parece más correcto. De todos modos, hoy en día el 99% de los libros editados en España contienen algún error y en ningún caso esto influye en mis valoraciones sobre su contenido, solo son apuntes.

Análisis de personajes

Soota/Doogan. Me gusta que sea un personaje temerario y orgulloso, un tipo que no siempre cae bien al lector aunque resulta más creíble que el luchador invencible que también tiene una parte tierna y romántica. Dadas las circunstancias que le han tocado vivir (a grandes rasgos, se le ha criado para que se convierta en el mejor guerrero, sin prestar atención a nada más) me parece comprensible y lógico que sea una persona fría, egoísta, que se pierde cuando le hablan de sentimientos. Hasta ahí, perfecto, y creo que la autora ha sido valiente al apostar por un protagonista como él en lugar de caer en el típico héroe idealizado (menos realista pero más carismático para un gran grupo de lectores).

Ahora bien, a pesar de los puntos positivos del carácter de Soota, pienso que esta forma de ser es a la vez su mayor defecto, y no porque no sea lo que se dice una buena persona, sino porque no se le saca todo el partido posible a ese debate interno entre un reino y el otro, que para mí es la gran baza del libro. En ocasiones Soota parece más una máquina a las órdenes del rey que una persona, la falta de recuerdos infantiles le causa una gran frustración y por eso deduzco que no es capaz de sentir como el resto de los mortales. He echado de menos más dudas, más remordimientos, más dolor, más de todo aquello que se debe de sentir en un momento en el que descubres que no eres quién creías ser y todo a tu alrededor puede derrumbarse. Cuando al fin se inclina por uno de los bandos lo hace más porque las circunstancias le obligan a ello (por razones que ahora no vienen al caso) que por una decisión meditada. Creo que el libro cojea un poco en este aspecto, la idea es muy buena pero no se aprovechan todos los recursos para convertir a Soota en un personaje de los que dejan huella.

Secundarios. La caracterización de Soota es un poco ‘quiero y no puedo’, pero con los secundarios el problema es mucho más habitual: hay demasiados y se les confunde con facilidad, en especial a los pertenecientes a los dos ejércitos. Lo poco que se perfila de ellos está bien, puesto que se cada uno tiene un vocabulario que concuerda con su personalidad (Soota es basto, un compañero suyo parece un poeta, los magos transmiten inteligencia…) pero para mi gusto habría sido mejor centrarse en unos pocos y profundizar más en ellos en lugar de intentar abarcar tanto. Por ejemplo, me habría gustado saber más de Roy, Río y el mago, e incluso de la bailarina sordomuda y aquellos supuestos fantasmas que se esconden en una de las localidades que visita Soota, que yo creía que volverían a aparecer pero finalmente nada. Otro aspecto en el que cojean es en sus relaciones con el protagonista: lo poco que hay está bien, pero volvemos a lo mismo, me habría gustado que se explotaran más estos diálogos, aunque dada la personalidad de Soota comprendo que no era fácil hacerlo.

Impresiones

Mis impresiones sobre Dos coronas han variado continuamente mientras leía la novela. La primera mitad me gustó mucho (le habría dado un notable alto), con sus magníficas descripciones y esa sensación de que todo es posible todavía porque hay cientos de páginas por delante. Sin embargo, al comenzar la segunda parte empecé a ver carencias en la forma de abordar el tema principal y en general la lectura no me llegó tanto. En esos momentos le habría dado un aprobado justito, pero por suerte en la recta final consiguió paliar algunas de mis quejas y se ganó el 7/10 que le otorgo finalmente.

El principal problema que le veo es, como he comentado, la manera de plasmar por escrito el dilema moral de Soota y sus decisiones en torno a ello. Creo que esto empezó mal desde el primer momento: Soota descubre su identidad en las primeras páginas, pero de cara al lector habría sido más contundente que lo descubriera más adelante, después de unas cuantas escenas en las que se viera su apego y su fidelidad al reino de Erigia. Después de conocer a un guerrero convencido, la noticia de que es hijo del rey del otro bando habría caído como un chorro de agua fría sobre él y sobre nosotros, los lectores. Tal y como está planteado el tema, simplemente tienes que creerte que ha sido un shock para Soota, se pierde el factor sorpresa. Respecto a lo demás, ya he comentado en el apartado sobre los personajes que se podría haber sacado más partido a esa división interna, para mi gusto no se profundiza lo suficiente en ella.

Pero no todo es malo: aunque ese fallo pese bastante (por aquello de lo que podría haber sido y no fue), el libro tiene muchas ideas interesantes que no conviene pasar por alto en este comentario. Para empezar, la alternancia de batallas y relaciones entre personajes, un recurso eficaz para que el libro tenga de todo y evitar las subidas de azúcar por un exceso de amor y los bostezos por las escenas de guerra. Los viajes de Soota en la primera mitad me gustaron mucho, cada visita con sus páginas justas, sin llegar a hacerse pesadas (aunque insisto en el hecho de que habría preferido menos personajes y más profundidad en ellos). La trama secundaria de los abuelos del protagonista está bastante bien, sus personajes son más entrañables que el protagonista y con ellos la historia muestra un lado más humano. Aprovecho para decir que el mapa de la primera página me ha resultado muy útil para seguir las idas y venidas de toda la tropa.

La recreación de los dos mundos no tiene desperdicio: últimamente la literatura fantástica está de moda y muchos de los autores que se suben al carro se limitan a contar la historia típica y tópica sin prestar atención a nada más (por lo menos en materia juvenil, que ahí sí que estoy más puesta), pero en la obra de Susana Eevee se aprecia una gran dedicación para tenerlo todo bajo control y no descuidar nada. Los detalles del contexto están muy trabajados, desde la forma de vida en una localidad humilde a la corte del rey. Todo este fondo le da un valor mayor a la historia.

En lo relativo a la magia, desconozco cómo se desarrolla en otras novelas de fantasía épica porque como digo no soy experta en el género, pero aquí hay más bien poquita y se limita a las visiones de algunos personajes que poseen un don y a los contados hechizos de los magos. No obstante, reconozco que no he echado de menos más componentes imaginarios: la historia está bien tal y como está planteada, me parece que es lo suficientemente interesante con toda esa dualidad general y ese dilema de Soota entre los dos reinos. A propósito de esto último, tenía miedo de encontrar un final azucarado pero por suerte el desenlace es mucho más realista y no previsible. Me ha dejado con buen sabor de boca.

Por último, quiero añadir que, a pesar de todos los aspectos positivos que le veo a la historia, creo que se podría haber puesto más emoción a las escenas de acción. Me explico: al tener un estilo descriptivo (y en ocasiones fragmentado, a la hora de presentar los hechos) no ha llegado a ponerme en tensión en los momentos difíciles. De cara a futuras novelas, quizá sería conveniente que la autora trabajara más una prosa directa y contundente para alternarla con los fragmentos descriptivos.

Conclusión

La literatura fantástica española es uno de los géneros más infravalorados de nuestro país. No puedo decir si los prejuicios de la gente tienen su razón de ser porque, repito, no estoy puesta en fantasía extranjera ni autóctona, pero lo que sí sé es que a menudo nuestra mentalidad tiende a menospreciar a cualquier persona que triunfe en su campo, mientras que ensalzamos (tal vez en exceso) a los ídolos de fuera. Yo estoy totalmente en desacuerdo con esa forma de ver las cosas; me alegra que se den oportunidades a los escritores de aquí y pienso que autores mediocres los hay de todas las nacionalidades.

Dicho esto, no voy a venderos Dos coronas como el nuevo exitazo de la fantasía épica porque tampoco llega a tanto, pero sí que me parece una propuesta bien construida, con una prosa exquisita que plantea temas interesantes tanto en el hilo principal como en las tramas secundarias. Estamos, por lo tanto, ante una novela trabajada que con total seguridad aportará algo al lector (siempre que estéis dispuestos a soportar su ritmo lento). Por lo demás, hay algunos puntos que en mi opinión habrían quedado mejor de otra manera, pero el libro en conjunto me ha dejado buen sabor de boca y por ello lo recomiendo a todos los amantes del género.

Enlaces de interés:

Blog de Susana Eevee


Mi valoración: 7/10

16 enero 2011

Fragmentos de libros XVII.

Flores en la sangre - Gay Courter

Los aspectos superficiales que con tanta frecuencia suelen atraer a hombres y mujeres, son sólo el perfume que atrae a la abeja al néctar; los pozos más ocultos a primera vista son los que resisten la prueba del tiempo.

Incluso el granito más compacto se deshace sometido a condiciones extremas, excesivo calor o frío… al amor hacia un hombre o una mujer.

—Aquí viene la más guapa de tus primas, Simha—me saludó.

—No hagas caso a tu padre—repuse sonrojándome—, y antes de escucharle fíjate en Abigail y Lulu.

—No distraigas la atención de Simha de las opiniones de su papá—me dijo con burlona sinceridad—. Trato de enseñarle a prescindir de los valores superficiales y de que profundice en los corazones.

Los mayores placeres de la vida consisten en realizar lo que la gente considera imposible. (Proverbio chino)

Mi vida era como el mar: por unos momentos la plácida y protegida corriente de Theatre Road; y agitada más tarde por tumultuosas tormentas de maharajás, crímenes y opio.


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