18 julio 2012

Un día de pasos alegres - Raquel Díaz Reguera

Edición: Narval, 2011
ISBN: 9788493938123
Páginas: 32
Precio: 15 €

Toc, toc, llama el cartero. Un paquete inesperado. ¿Qué será esta vez: una novela de terror, la tercera parte de una saga que no sigo o tal vez un manual para prevenir enfermedades? Los envíos sorpresa no suelen acertar con mis gustos, no. Pero en esta ocasión he recibido algo bonito: un cuento infantil ilustrado. No tengo hijos ni sobrinos ni primos que puedan disfrutar de estas cosas, aunque para niña ya estoy yo, que se me cae la baba con estas creaciones tan bonitas. Porque Un día de pasos alegres es un relato hermoso, visual y textualmente. ¿Os animáis a seguir leyendo para conocerlo un poco más?

Se trata del sexto álbum de la ilustradora sevillana Raquel Díaz Reguera (1974), de la que, a juzgar por su biografía, me atrevo a decir que es una persona muy creativa: licenciada en Bellas Artes, escribe y dibuja desde su infancia, pero no solo eso, sino que también compone letras de canciones para artistas de la discográfica Universal Music Publishing e incluso forma parte del grupo musical Maldeamores. En el ámbito de la ilustración, el mayor reconocimiento que ha recibido hasta el momento ha sido el Premio Tombatossals de Literatura Infantil Ilustrada de 2011 por Algo que aprender. De todas formas, el hecho de haber publicado cerca de diez títulos desde 2010 también puede considerarse un éxito, ¿no creéis?

No cabe duda de que el currículo de la autora es curioso o, como mínimo, atípico al lado del de los escritores a los que suelo leer. En cualquier caso, no me hizo falta leerlo para darme cuenta de que Un día de pasos alegres rebosa creatividad e imaginación, tanto en las palabras como en las magníficas imágenes que las acompañan. El argumento gira en torno a una niña llamada Martina y las acciones (los «pasos») que hace a lo largo de un día: se ha puesto sus botas de pasos alegres, el Sol le ha regalado un pequeño rayo, ha plantado unas semillas en el patio del colegio… Escenas cotidianas en la vida de cualquier niño, contadas desde una mirada imaginativa que muestra el lado encantador de aquello que vemos siempre.

La historia de Martina no llega a un punto álgido ni a una moraleja; tan solo plasma esos pasos, que contienen normalidad con una pizca de fantasía. Teniendo en cuenta que no puedo compararlo con obras similares porque desconozco este mundo, Un día de pasos alegres me ha parecido un cuento poco convencional, impregnado de un aire soñador que en mi opinión es su mayor logro. Según explica la autora en su blog, lo escribió del tirón un 1 de enero, en un momento de inspiración; no me sorprende, puesto que a lo largo del libro se mantiene el mismo tono agradable y poético, sin altibajos. A propósito del tema, aunque sume treinta páginas su extensión en palabras es mucho menor, ya que solo hay un pequeño párrafo en cada una. Esto último me hace pensar que puede ser apto para pequeños lectores: me los imagino leyendo con un adulto al lado, comentando aquello que les ha hecho más gracia y observando detenidamente las ilustraciones.

Ah, ¡las ilustraciones! Lo más llamativo de cualquier álbum, por supuesto. Nuevamente me tengo que disculpar por desconocer este campo y carecer de conocimientos para realizar un buen análisis (aunque con los Besos de Roger Olmos y la Blancanieves de Benjamin Lacombe empecé a practicar); aun así, sí que puedo deciros que predominan los tonos cálidos, que Raquel Díaz Reguera tiene un estilo muy particular para los rostros (carecen de la belleza celestial de las creaciones de Benjamin Lacombe o Nicoletta Ceccoli, pero tienen, cómo decirlo, personalidad) y que en general dibuja formas de grandes dimensiones, sin pararse demasiado en los objetos pequeños. Las ilustraciones son tiernas, coloridas y bonitas (me encantó ese Sol afectuoso), y además las páginas están totalmente a color, sin espacios en blanco para el texto (un aspecto que valoro, puesto que para mi gusto una parte en blanco rompe la magia de la imagen). En general, la edición está muy cuidada, con encuadernación de tapa dura y papel de calidad.

En definitiva, Un día de pasos alegres es un cuento ilustrado hermoso, una historia imaginativa que hará soñar a los pequeños y dejará con una sonrisa en los labios a los adultos (y al revés). No marcará un antes y un después en el mundo de la ilustración, pero me ha parecido bello y cuidado, una composición que vale la pena leer y releer. ¿Inconvenientes? Se hace demasiado corto, Martina podría haber dado algunos pasos más; en cualquier caso, no importa, porque las magníficas ilustraciones compensan la brevedad del relato. Me ha gustado conocer la obra de Raquel Díaz Reguera y no me importaría volver a encontrarme con una publicación suya: estoy segura de que me sorprendería de nuevo con su peculiar representación del mundo en el que vivimos. Y vosotros, ya sabéis: si tenéis algún niño cerca o simplemente sois adultos con la sensibilidad suficiente para disfrutar de un álbum ilustrado, daos una vuelta por la web de la autora y dejaos llevar por el encanto de sus creaciones.

16 comentarios :

  1. Hace una semanas conocí a esta autora a través del blog de Matilda, y me encantó su trabajo. Aunque tengamos una edad estos libros son una delicia.
    Besos

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  2. Yo tampoco tengo niños en la familia, pero en ver estas ilustraciones y por lo que cuentas, no hace falta ser un niño para leer este libro ;-)

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  3. Rusta!! Que bien me ha venido!! En breves es el cumple de mi sobrinito y estaba dandole vueltas al libro que regalarle (siempre le regalo uno). Así que voy a echar un vistazo a la pagina web de la autora a ver por cual me decido. Gracias! :)
    Besos

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  4. Aveces está bien dejarse llevar por la niña que llevamos dentro y disfrutar de los cuentos.
    Yo aun conservo mi colección de cuentos infantiles de cuando era pequeña, y no hace mucho les eche un vistazo.
    Besitos.

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  5. @Lu. Pues sí, son un tipo de libros que gustan a todas las edades.

    @Cartafol. Sí, son preciosas. Me gusta sobre todo la calidez que transmiten.

    @Sònia. No, desde luego, ¡je, je! Los adultos también podemos disfrutar mucho de estos cuentos.

    @Carax. ¡Me alegro mucho! Tiene muchos cuentos que parecen una preciosidad; ya me contarás cuál has elegido ;).

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  6. @InésM. Yo también los conservo. No los tengo a mano, pero cuando ordeno cosas y aparecen me hace muchísima ilusión volver a leerlos y contemplar las ilustraciones. Hay algunos que son pequeñas joyas.

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  7. Preciosas todas las ilustraciones. Estos cuentos enamoraran.
    Besotes!!!

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  8. @Margari. Sí, son pequeñas joyas.

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  9. Merece la pena solo por las ilustraciones =)

    Besotes

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  10. @Shorby. Es que las ilustraciones son lo que más destaca de un álbum, ¡je, je!

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  11. El ámbito de los libros ilustrados es uno de mis eternos pendientes..Me llama mucho la atención, pero nunca me he animado a probarlo. Tengo apuntado el de Besos que fueron y no fueron, a ver si algún día me decido a leerlo.
    1beso:)

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  12. ¡Me encantan los cuentos ilustrados! Habrá que echarle un vistazo ;)

    Lana.

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  13. @Elena:). Con "Besos que fueron y no fueron" me estrené yo con los álbumes ilustrados. Es una preciosidad, estoy segura de que te encantaría.

    @Lana. Sí, es una ilustradora a la que vale la pena descubrir :).

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  14. Gracias por esta recomendación y por dar conocer a esta ilustradora, Raquel Díaz.

    Saludos

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  15. @Un Mundo Cultural. Lo hago encantada, es un cuento muy bonito.

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