19 octubre 2012

La edición de una novela

Vanessa Diffenbaugh en los agradecimientos de su primera novela, El lenguaje de las flores (pág. 344):

«Mi agente, Sally Wofford-Girand, vio el potencial que había en mis primeros borradores y me animó a mejorar. Jamás me cansaré de darle las gracias por su lucidez, sus consejos y su implicación en este libro. Jenni Ferrari-Adler me hizo pensar en el ritmo, los personajes y el argumento precisamente cuando ya creía que había terminado (claro, no había terminado, ni mucho menos), y Melissa Sarver nos mantuvo a todos concentrados y motivados. Jennifer Smith, mi editora, ha mejorado muchísimo mi libro con sus cuidadosas lecturas y atinadas sugerencias. Ha sido un placer trabajar con ella, desde el principio».

Las palabras de Diffenbaugh son solo un ejemplo: este tipo de menciones aparecen con frecuencia en el apartado de agradecimientos. Sin embargo, entre los lectores he observado que hay un gran desconocimiento del proceso de edición de una obra e incluso la falsa creencia de que el manuscrito original no debe tocarse porque eso sería «un atentado contra el escritor». Nada más lejos de la realidad: es muy difícil conseguir la perfección en el primer intento, de modo que los consejos de los profesionales ayudan a pulir y mejorar un texto que tiene posibilidades. El problema es que el público desconoce los cambios que se han hecho en los libros que lee (o los limita a la corrección ortotipográfica) y por eso tiende a pensar que todo es fruto de las habilidades de su creador. No obstante, seguro que más de una vez hemos disfrutado sin saberlo de detalles sugeridos por el editor o el agente.

Tengo claro que en el arte nada es casualidad; el talento debe ir acompañado de aprendizaje y críticas constructivas. Cuando leo primeros borradores o autopublicaciones yo misma tomo conciencia de que necesitan más de una revisión para alcanzar un buen nivel y ser publicables. Creo firmemente en el trabajo en equipo: unas cuantas lecturas analíticas aportan más ideas que la sola visión del autor, incluso aunque este sea muy exigente consigo mismo. El proceso de confección de una novela no debe verse como la publicación del manuscrito original, sino como un camino en el que otras personas hacen propuestas para enmendar sus puntos débiles y sacar partido a los buenos.

Enlace de interés:
Editores y publicadores, una entrada del blog Patrulla de salvación en la que se explica cuál debe ser la tarea de un editor de verdad.

17 comentarios :

  1. Tiene que resultar difícil en su momento recibir críticas de algo que has hecho tu misma, pero que realmente no está pulido, pero cuando ves los resultados debe ser de las mayores satisfacciones.

    ¡Un saludo!

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  2. @La Mujer. De todas formas, si lo pensamos fríamente no deja de ser como cualquier otro oficio: al principio hay que aprender y dejarse corregir por los superiores; las cosas no salen a la primera. Comprobar que las sugerencias han dado sus frutos tiene que ser maravilloso.

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  3. Tienes toda la razón. Por mucho que trabajes en un manuscrito, que lo pulas, siempre puede haber algo que mejorar y es importante aceptar las críticas (siempre que sean constructivas, por supuesto) e ir aprendiendo por el camino... En todos estos años he aprendido más de aquellos que han hecho críticas de mis obras (y han aportado sugerencias) que de aquellos que, gustándole el borrador, me decían que estaba bien como estaba.

    ¡Un saludo!

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  4. @Efraim Suárez. Muchas gracias por contarnos tu experiencia. Nadie mejor que el escritor para reconocer el valor de este trabajo.

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  5. Se nota cuando hay corrector, eso si que es cierto.

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  6. @Leira. Sí, cuando una novela está bien corregida y ha recibido todas las revisiones necesarias se nota.

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  7. A mí me resultan la mar de fastidiosas las enormes listas de agradecimientos que suelen tener los libros anglosajones (más los americanos que los británicos). Me pongo a pensar en los libros que yo he escrito y editado, y me doy cuenta de que, si tuviera que escribir una lista de esas, la mía sería cortísima; puede que yo sea particularmente huraño y no me guste mucho mezclarme con la gente o andar pidiendo ayuda, o puede que no haya tenido la suerte de encontrar a tanta gente como los yankis para que me echen una mano; pero a mí me da más bien la impresión de que en esas páginas de agradecimientos se suele exagerar muchísimo.

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  8. En todo caso, confieso que ahora que parece que ya va a publicarse mi novela (los libros anteriores eran todos ensayos), siento una enorme curiosidad por ver qué sugerencias hacen el/la/los editores. De momento han empezado por sugerir cambiar el título (lo que no me ha parecido mal)

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  9. ¡No sabía que eras editora! ¡Ése es mi sueño cuando me gradúe de la universidad! Yo creo que todos aprendemos de las personas que uno menos piensa, y es bueno tener esa humildad.
    Un besín.... ¡ERES EDITORA!

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  10. @Jesús Zamora Bonilla. Bueno, hay agradecimientos de todo tipo: muchos también optan por la brevedad, aunque personalmente me gusta que cuenten un poco del proceso que ha seguido la novela; me ayudan a saber algo más del libro y el autor. En fin, que tengas suerte con la novela, y que trabajes a gusto con los editores ;).

    @Shanny. No, no; yo de momento no soy nada, ¡ja, ja! Lo de leer manuscritos y sugerir cambios son cosas que hago por mi cuenta (hay autores que se ponen en contacto conmigo porque se fían de mi criterio y quieren saber mi opinión antes de enviar su texto a las editoriales), pero no soy profesional de la edición ni nada por el estilo. Lo que hago es solo una pequeñísima parte de lo que hace un editor.

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  11. Me parece muy bien que una escritora de prestigio agradezca a su agente y a su editora las ayudas que le hayan prestado. Se dice y estoy de acuerdo que es de bien nacidos ser agradecidos. Un beso.

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  12. @Mela. Totalmente de acuerdo contigo ;). Además, al ser un trabajo que se hace en la sombra (después todos los méritos se los lleva el autor) me parece un buen gesto por parte del escritor dar las gracias en los agradecimientos.

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  13. Yo soy de los que pensaban que la revisión se centraba más bien en corregir el estilo o la ortotipografía (porque no me importaría nada dedicarme a ello). Tras leer tu entrada, veo que tiene mucho sentido que haya gente que se dedique a mejorar un texto.
    Por cierto, alguna vez me han dicho que hay autores de prestigio que se niegan a que otra persona revise sus obras, algo absurdo porque todo el mundo comete fallos...

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  14. @Laura. A mí también me lo han comentado. Es una pena, creo que en la vida nunca se deja de aprender, pero de todas formas pienso que estos consejos son útiles sobre todo para escritores que empiezan. Se supone que con el tiempo y la experiencia los primeros borradores salen mejor, o eso quiero creer.

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  15. Tú lo has dicho, un trabajo de equipo, de equilibrio y respeto :).

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  16. ¡Aún así! Es increíble que te tomen en cuenta, si eres tan buena como para que te den la oportunidad, deberías especializarte en esa área.
    Un abrazo.

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  17. @Alba Úriz. Exacto :).

    @Shanny. Estoy en ello :).

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