06 noviembre 2013

Tres noches - Austin Wright



Edición: Salamandra, 2012 (publicado por primera vez en 1993)
Páginas: 384
ISBN: 9788498384864
Precio: 20 € (e-book: 10,44 €)

En una ocasión le preguntó a Edward por qué quería escribir. No por qué quería ser escritor, sino por qué quería escribir. Sus respuestas eran diferentes cada día: Es un alimento para mí. Escribes porque todo muere, para salvar lo que muere. Escribes porque el mundo es un caos en el que sólo puedes ver cuando trazas un mapa con palabras. Te fallan los ojos y escribir es como ponerte gafas. No: escribes porque lees, para rehacer a tu modo las historias que hay en tu vida. Escribes porque tu mente es una confusión de ruidos y abres una senda en ella para orientarte acerca de ti mismo. No: escribes porque estás encerrado en la cápsula de tu propia cabeza. Envías sondas a otras personas que están en sus cápsulas craneales y aguardas una respuesta. En fin, la única forma de mostrarte por qué escribo es mostrarte lo que escribo. Pág. 140.
Imagina que una noche de verano estás conduciendo. Te llamas Tony, eres un hombre de mediana edad, profesor de matemáticas, una persona sensata que viaja con su esposa y su hija. Todo transcurre con normalidad hasta que unos matones se fijan en tu coche y empiezan a molestarte. Los quieres evitar, pero ellos insisten, insisten, insisten, hasta que sales del vehículo. Tú, tu mujer y tu hija, los tres salís del vehículo, porque tenéis miedo, porque no os queda otra que seguirles el juego. Luego ya nada vuelve a ser lo mismo. No, espera. En realidad no eres ese hombre; Tony solo es un personaje del libro que estás leyendo. Un libro escrito por tu ex marido, Edward, al que no ves desde hace veinte años. Él siempre quiso ser escritor y ahora te envía su manuscrito, porque tú, Susan, eres su lectora más exigente. Lo lees con avidez, en tres noches, porque quieres saber qué le ocurre a Tony, porque mientras lees no piensas en lo que está haciendo tu actual marido, el cirujano, tan cauto, tan responsable, tan diferente a tu ex. No, miento: en realidad sí que piensas en él, piensas en tu relación más de lo que querrías, capítulo tras capítulo, página tras página, hasta el final. Luego ya nada vuelve a ser lo mismo. De verdad.

Quizá para ti, lector, tampoco nada será lo mismo después de leer Tres noches (1993), un magnífico thriller psicológico recuperado por Salamandra después de que se reeditara en inglés en 2010 —¿he dicho ya que las recuperaciones se están convirtiendo en una parte significativa de mis lecturas?—. Como he tratado de explicar, la novela narra una historia dentro de otra historia, metaliteratura en estado puro: por un lado, el manuscrito sobre lo que le sucede a Tony en ese trayecto; por el otro, la experiencia de Susan al leerlo, que la lleva a hacer balance de su vida. Todo en tercera persona omnisciente, una narración seria de palabras precisas y diálogos contundentes. El interés principal recae en Tony, por el espacio que ocupa y por ser quien provoca reacciones en Susan. En esta trama la intriga es tan importante como la introspección, porque tiene un ritmo vertiginoso y a la vez ahonda en la psicología del protagonista, un hombre que después de lo ocurrido en la carretera no puede volver a ser el mismo, un hombre que se consideraba equilibrado y ahora es incapaz de asumir que a una persona equilibrada también se le puede cruzar el Mal, un Mal contra el que no sabe cómo reaccionar.

La obra invita a ponerse en la piel de Tony, a compartir sus indecisiones, a pensar en lo que haríamos nosotros en su lugar. El autor desafía a su personaje, pero también al lector, porque las situaciones a las que se enfrenta son de todo menos fáciles. Es difícil comentarlo sin desvelar el argumento, pero digamos que, cuando uno lee una novela de intriga, espera encontrar una serie de pistas que terminan encajando para descubrir un secreto o inculpar a un sospechoso. Tres noches no va así. Tiene elementos propios del género (sucesos, persecuciones, interrogatorios); no obstante, también se burla de algunos puntos clave (es capaz de narrar al final de la primera parte lo que otros se reservarían para el desenlace) y juega con lo políticamente incorrecto. Demuestra valentía, maneja los hilos con inteligencia y tiene perfectamente delimitado lo que quiere contar en cada momento (se nota especialmente en la segunda parte, cuando alterna capítulos centrados en la introspección con capítulos dedicados a la acción). Ha construido una estructura original, tan adictiva como reflexiva (sí, estas palabras pueden aparecer en la misma frase), que cautiva por completo al lector.

Lo mismo le sucede a Susan, que a medida que avanza va planteando unas interesantes reflexiones sobre escritura, porque ella, como buena lectora, analiza lo que lee, señala los puntos débiles y nota ese contraste entre vida interior y vida exterior que produce la lectura. Compartir esta experiencia con un personaje resulta enriquecedor; en ocasiones su punto de vista coincide con el nuestro, pero en otros aporta un nuevo enfoque muy útil para aprender a leer la historia desde diversos ángulos. Por lo demás, su trama personal es más tranquila que la de Tony, y ahí está su gracia, en inquietar a alguien que vive en la apacible monotonía de una familia normal. Su papel también desconcierta y hace pensar en cuestiones como el modo de encauzar nuestra vida con el paso de los años y la forma en la que nos enfrentamos (o dejamos de enfrentarnos) a lo que nos asusta. El paralelismo que establece el autor entre Tony y Susan, pese a no resultar evidente a simple vista, constituye un gran ejercicio literario.

Con todos estos ingredientes, no debería sorprender a nadie que el libro culmine con un desenlace impactante, un final cerrado pero con múltiples interpretaciones, por lo que lo considero idóneo para comentar en clubes de lectura y demás. No es complaciente ni previsible, da el peso oportuno a cada personaje y hasta tiene cierta significación simbólica; aplaudo el atrevimiento del autor para poner al límite a Tony y dar la vuelta a lo que se esperaba de Susan. Austin Wright (Nueva York, 1922 – Cincinnati, 2003) me ha parecido un escritor muy leído —fue profesor de literatura en la universidad y publicó algunos libros más—; sin embargo, no pretende alardear de sus conocimientos, sino que los camufla en una buena técnica y no cae en la pretenciosidad. Sabe que el lector quiere una historia fácil de leer y que lo atrape, y le da exactamente eso, aunque con un trasfondo suculento que la sitúa por encima del entretenimiento superficial. Curiosamente, Wright comparte generación, nacionalidad y profesión con John Williams (Stoner), otro excelente novelista redescubierto en los últimos años.

Austin Wright
Sé que cuando eche la vista atrás recordaré Tres noches como una novela inquietante y sorprendente, una novela que bajo la capa de la intriga trepidante hace reflexionar bastante y demuestra que los géneros carecen de límites en manos de un autor que trata con inteligencia al lector. No hace falta ser un gran amante del misterio para disfrutarlo, porque lo fundamental está en todos los temas vitales que plantea, no en el suspense. Además, los comentarios sobre escritura le dan un plus que gustará especialmente a los lectores críticos, como los que opinamos sobre libros. En suma, una lectura altamente recomendable para todos los que quieran disfrutar y pensar al mismo tiempo (la diversión no siempre está reñida con la calidad literaria, por supuesto que no).
El libro se ha acabado. Susan lo ha visto consumirse ante sus ojos a través de hojas, párrafos, líneas, palabras, hasta el capítulo final. No queda nada, se ha extinguido. Ahora ella es libre de releer o revisar fragmentos, pero la novela está muerta y nunca volverá a ser la misma. En su lugar, por la grieta que ha dejado silba una ráfaga de viento semejante a la libertad. La vida real, que vuelve para poseerla. Pág. 361.

22 comentarios :

  1. Parece una novela muy compleja. No me atrae demasiado la trama, pero me la anoto por si en el futuro me apetece algo de este tipo.
    Un abrazo.

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  2. Qué buena pinta tiene. Como buena amante de Hitchcock, adoro los thrillers, y esta novela promete mantenerte en vilo hasta el final.
    La verdad es que Salamandra suele acertar bastante con sus publicaciones.

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  3. No sabía nada de este libro, pero hace tiempo que no leo nada que sea un thriller-psicológico y me encantan. Me lo apunto!!! Muchas gracias por la recomendación.

    BESOTES

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  4. Con esta novela me has convencido tras tu primer párrafo. Me ha gustado mucho la manera de iniciar la reseña, has conseguido dejarme con muchísima intriga.

    Me encantan las novelas de misterio, así que me la llevo sin duda. Además, los aspectos tan originales que has comentado parece que la desmarcan de la tónica general.
    1beso:)

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  5. Con lo que me gusta un buen thriller psicológico... Me lo llevo bien apuntado!
    Besotes!!!

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  6. Le había echado medio ojo ya al libro y, después de tu reseña, voy a tener que echarle el otro medio y una mano :)

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  7. Me parece una idea muy original para un libro, pero no es un tema que me llame la atención, aunque tu reseña hace que la deje en la recámara, por si acaso. Abrazos.

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  8. @Lady Ovejita. Es compleja en la estructura, pero se lee muy bien, tiene un tono ameno. Cuando te apetezca algo de intriga seguro que no te decepcionará.

    @Annie. Sí, te mantiene en vilo, y es fascinante ir viendo cómo da giros a la trama de intriga (no solo porque ocurra algo inesperado, sino por la forma de dar prioridad a ciertos temas en función de la parte). Lo tiene todo perfectamente planificado.

    @Pensamientos de Patri. Es un muy buen thriller psicológico. Yo no soy una gran amante de este tipo de libros, pero aun así me ha gustado mucho.

    @Elena:). Me alegra que ese primer párrafo te haya convencido. Con esta reseña quise empezar de forma diferente porque realmente es un libro que me ha sorprendido y quería hacer sentir una pequeñísima parte de la intriga que se desarrolla en la novela.

    @Margari. Entonces no te lo pierdas. Es fantástico.

    @Zazou Bibliomaníaca. Sí, los dos ojos enteros para no perder detalle y la mano para que no se te caiga de la emoción, ¡je, je! :)

    @Marisa Entre mil letras. A mí sí que me gustan las historias dentro de otras historias. Este año también he leído "La vida cuando era nuestra", que utiliza un recurso parecido, aunque el tipo de libro es totalmente diferente.

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  9. ¡Vaya! Tengo este libro sin decidirme a leerlo desde hace algún tiempo y gracias a tu reseña acabo de darme cuenta de mi error.

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  10. @Manuela. ¿Con cuántos libros nos pasa eso? ¡Hay tanto por leer...! Pero sí, "Tres noches" merece que no tardes mucho en leerlo. Es de esas novelas que esperas que estén bien y luego resulta que están aún mejor de lo que esperabas. Con los libros de Salamandra me ocurre a menudo.

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  11. Pues tiene muy buena pinta, este me lo anoto. Besos.

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  12. @Emma Bovary Locaporleer. Me alegra que te haya llamado la atención ;).

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  13. Menudo descubrimiento. No sabía nada del autor y menos del título, y me ha sorprendido bastante, y para bien, la reseña. La trama me atrae mucho, y que sea un thriller psicológico, mucho más. Sin duda irá a la lista de mis próximas lecturas.

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  14. @Bea Mendes. Lo es, sin duda. Para mí también ha sido un gran descubrimiento y, si te gustan los thrillers psicológicos, no creo que te arrepientas de leerlo.

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  15. No suelo leer libros de este estilo así que creo que no voy a apuntarlo...
    Besos!

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  16. @Kristineta. En realidad, no es justo encuadrar esta novela dentro de un género determinado, porque tiene cualidades que van más allá. En fin, a ver si la próxima que reseñaré te llama más la atención :).

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  17. Es una novela fantástica. La devoré en tres días y tres noches. Me tiré a la piscina sin saber de qué iba la novela de Edward dentro de la de Wright. Empecé a leer dejándome sorprender por todo. Habla de tantas cosas, te pinta seres humanos tan reales, de sus limitaciones, sus debilidades, sus miedos... GENIAL.

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  18. @Anónimo. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es una novela de grandes personajes, para dejarse sorprender. ¡Gracias por tu comentario!

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  19. Hola, la verdad que nunca leo un sin antes revisar tu blog, quería leer algo de íntriga y suspense, y este libro fue una opción, pero la verdad es que no me agradó, no se si es que no lo comprendí del todo, pero fue una lectura que no me acabó de convencer. Un saludo y gracias por este blog.

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  20. @Anónimo. Vaya, siento que no te gustara. Espero que otra vez sí que podamos coincidir en nuestras impresiones. Muchas gracias por pasarte por el blog.

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  21. Estupenda reseña para una más que estupenda novela. La leí hace dos meses y también la devoré en poco tiempo. Hay algo en ella que te atrapa y te remueve y eso no es fácil de lograr para un escritor. ¡Aprovecho para felicitarte por el blog!

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  22. Leyéndola esto días (o debería decir noches?) y al igual que su protagonista Susan, no puedo dejar de leerla... Uno de los mejores thrillers con los que me he topado en mucho tiempo. Una de esas historias que no quieres que termine pero al mismo tiempo estas deseando llegar a la última página. Imprescindible.

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