26 mayo 2014

Un cuento de enfermera - Louisa May Alcott



Edición: Funambulista, 2014 (trad. Jorge Rus)
Páginas: 208
ISBN: 9788494147579
Precio: 21 €

No son pocos los que piensan que Louisa May Alcott (Germantown, Pensilvania, 1832-Boston, 1888) escribió una única novela, la extraordinaria Mujercitas (1868), que le ha dado fama de mujer bondadosa, entrañable y familiar, sentimientos fáciles de identificar en las cuatro hermanas March. Sin embargo, Alcott fue mucho más que la imagen que ha quedado de ella en el imaginario popular: trabajó como enfermera, maestra e institutriz; y se educó con filósofos como Henry David Thoreau, Ralph Waldo Emerson y su propio padre, el trascendentalista Amos Bronson Alcott. No tenía ni un pelo de tonta, en definitiva. Publicó más de treinta libros, entre los que se cuentan las continuaciones de su obra maestra y muchas novelitas de consumo que obtuvieron un gran éxito. Un cuento de enfermera (1865), recuperada este año por Funambulista, pertenece a este último grupo y apareció firmada bajo el seudónimo de A. M. Barnard.
Kate Snow, la protagonista y narradora de Un cuento de enfermera, debe cuidar de una enferma mental, una joven de una familia adinerada, aunque en la práctica más bien ejerce de confidente de la chica. Esta le cuenta que su estirpe es víctima de una especie de maldición, relacionada a su vez con Steele, un amigo de la familia que parece tener un gran control sobre todo lo que ocurre en la casa («Aquel lujoso hogar estaba ensombrecido por alguna tragedia familiar oculta al mundo», pág. 24-25). Snow, valiente y decidida, intenta averiguar qué esconde este misterioso villano para liberar a su paciente de este malestar, y así comienza un particular tira y afloja con Steele en el que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.
Un cuento de enfermera plantea un melodrama de tintes góticos cuyo mayor atractivo reside en la confrontación entre Snow, la enfermera ingeniosa pero fría como la nieve, ambigua («Hacía mucho que mis fantasías de amor se habían terminado y no volverían nunca», pág. 91), y Steele, un malvado duro como el acero (atención a los apellidos de ambos). Estas intrigas familiares, trágicas y apasionadas, tenían una gran acogida en la época: eran page-turners sin trascendencia que atrapaban por sus emociones exaltadas y los giros rocambolescos. La autora cumple en la creación de un producto de consumo rápido —además de delimitar bien la estructura e ir al grano, añade los suficientes ingredientes para embriagar a la lectora tipo de estas historias: protagonistas con caracteres extremos, acción, romance, locura—; no obstante, por ser precisamente esto, un producto, en lo literario se queda corta: carece de calado, tanto la trama como los personajes son planos y utiliza bastantes trampas narrativas (casualidades, casualidades, casualidades: el villano siempre en el lugar oportuno).
Louisa May Alcott
Por mucho que Funambulista la incluya en su colección «Grandes clásicos», no hay que engañarse: esta novelita no es ni pretende ser literatura en mayúsculas. El hecho de que Alcott la publicara bajo seudónimo indica una voluntad clara de separarla de su producción principal, puesto que escribía este tipo de obras, potboilers, para obtener dinero rápido (serían el equivalente a lo que ahora se conoce como literatura comercial o best-sellers prefabricados, aunque los escritores de entonces eran mucho más cultos que los de ahora y sus lectores también). ¿Se puede considerar una recuperación necesaria? Desde el punto de vista literario, no. Desde la curiosidad por conocer otra faceta de la autora, tal vez. En cualquier caso, es un divertimento decimonónico bien ejecutado que puede seguir entreteniendo en la actualidad (eso sí, estaría mejor sin las faltas en el uso de las comas y las erratas de esta edición).

10 comentarios :

  1. Pues me parece qu eno me lo voy a llevar. Esta vez no coincido contigo en cuanto a "Mujercitas". Recuerdo que lo leí cuando era más pequeña y tenía un buen recuerdo, aunque bastante borroso, así que decidí releerlo el año pasado y me decepcionó muchísimo. Esta claro que algo tendrá, por algo se considera un clásico, pero a mí me resultó una novela algo insulsa, muy inocente, con personajes estereotipados y sobre todo tremendamente aleccionadora.
    Me gustaría saber qué es lo que te pareció a ti tan excepcional, ¿o tienes la reseña por ahí?
    1beso!

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  2. Odio que las ediciones no esté bien trabajadas, bueno, qué digo trabajadas, ¡con un mínimo de calidad! Es inaceptable que salga algo con problemas en las comas y erratas (!). Como editorial este tipo de cosas te restan toda la credibilidad posible... Si la historia hubiera estado bien, habría intentado encontrar otra edición, pero viendo tu reseña, prefiero darle la oportunidad a otros libros. Aunque, bueno, nunca se sabe y tal vez un día caiga en mis manos por casualidad y entonces... ;)

    ¡Saludos!

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  3. @Elena:). Hay que tener en cuenta la época en la que se escribió "Mujercitas", en pleno siglo XIX. Es cierto que es bastante moralizante, pero eso no me parece un defecto en sí mismo, solo una forma de plasmar el pensamiento de la autora y su contexto histórico, muy diferente al de la sociedad actual. Dickens es otro ejemplo de escritor moralizante y aun así no se le suele reprochar.

    Por otra parte, los personajes son soberbios. Jo rompe los tópicos sobre "señoritas" de la literatura decimonónica y se convirtió en el paradigma de la mujer intelectual posterior (muchas escritoras han reconocido que este personaje las impulsó a dedicarse a la literatura). También me encantaron el buen humor que destila la obra (a pesar de la pobreza, o precisamente por ella, por saber sacar el lado tierno de esta situación) y la forma de presentar escenas con las que las protagonistas aprenden, maduran. En fin, algún día le dedicaré una reseña en condiciones :).

    @Mar. Quiero aclarar que no es ni mucho menos uno de los peores libros que he encontrado en lo que a faltas se refiere, pero, teniendo en cuenta lo breve que es, creo que tiene más errores de los que se le pueden perdonar.

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  4. Sí, es cierto que Jo es el personaje que más me gustó y que situado en el contexto como bien dices, se sale de la norma. De Dickens aún no he leído nada, así que no puedo comparar, pero el tema moralizante sí que me molestó bastante. Prefiero que el autor exprese su opinión de una manera algo más indirecta, quizás:)

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  5. Louise May Alcott es una de mis grandes pendientes y tengo varias de sus obras pendientes en casa, así que de momento, me voy a quedar con esas que tengo por leer y más adelante, ya veremos.
    Saludos.

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  6. Por lo que cuentas, este libro es más una curiosidad que otra cosa. Eso ya me vale, si me lo cruzara alguna vez. En cuanto a las erratas, me temo que es algo bastante común en los últimos años; no es la primera vez que me encuentro con pequeñas erratas, incluso en buenas ediciones y me parece muy triste. Abrazos.

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  7. @Elena:). Jo es fantástica :), aunque yo, personalmente, siempre he tenido preferencia por las otras tres. De todas formas, las cuatro son espléndidas, de los mejores personajes que he encontrado en la literatura.

    @Ro. Tendrías que empezar por "Mujercitas", sin duda. Una obra maravillosa, de las pocas que merecen ser consideradas imprescindibles :).

    @Marisa C. Sí, por desgracia las faltas de ortografía y las erratas son algo bastante frecuente, incluso en editoriales con buen criterio en todo lo demás (catálogo, traductores, diseño). El problema suele ser que el trabajo se encarga a una sola persona cuando lo recomendable sería realizar al menos dos o tres correcciones.

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  8. Que pena encontrar esas erratas Rusta; yo también soy extremadamente exigente dado el precio que pagamos por ciertos libros. Cuando obtengo algo de calidad, no escatimo en gastos, pero ¡que decepción cuando pasa lo contrario!

    Louisa May Alcott siempre me pareció una mujer fascinante, no solo por sus escritos, sino por su propia historia personal. Como bien dices tenía una experiencia vital y un bagaje cultural amplísimo y más teniendo en cuenta su época.
    Esta novela la compré en francés y cuando la vi en español me hizo mucha ilusión que se siguiera apostando por reeditar clásicos de este tipo.
    Entretenimiento decimonónico, pero que en ocasiones funciona a la perfección en la época actual.
    Un placer leer tu reseña y leer lo mucho que estimas Mujercitas :) Yo también le tengo un cariño especial.

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  9. @Marie. Es que la Louisa May Alcott real no concuerda para nada con la imagen cursi que se tiene de ella hoy en día (creo que las adaptaciones al cine de "Mujercitas" han creado muchos prejuicios). Yo también creo que fue una mujer muy interesante y siento una devoción absoluta por "Mujercitas".

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  10. Pues quizá si me anime con ella si como dices se distancia de Mujercitas. FUe un libro que me aburrió de manera soberana, incluso imprimiéndole la benevolencia de la época en que fue escrito. Me pareció totalmente insulso y supongo que es por la alta dosis de "moralina" que contiene en cada página. En otros libros de la época, la moral, sobre todo la de las mujeres, pasan mejor metidos en la trama principal del libro. En Mujercitas, el 80% es moral y se me hizo insufrible.

    Bs.

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