14 octubre 2014

Las esposas de Los Álamos - TaraShea Nesbit



Edición: Turner, 2014 (trad. Ismael Attrache)
Páginas: 296
ISBN: 9788416142026
Precio: 14,90 €
Leído en versión original.

Cuando se piensa en la bomba atómica, la mente evoca imágenes de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki, las masacres que marcaron el final de la Segunda Guerra Mundial en agosto de 1945. Su origen, sin embargo, no se conoce tanto, y la escritora estadounidense TaraShea Nesbit lo recuerda en su primera novela, Las esposas de Los Álamos (2014), inspirada en la investigación que un equipo de científicos llevó a cabo en esta zona de Nuevo México para dar con la tan codiciada arma nuclear. Nesbit, además, da voz a las actrices secundarias: las parejas de los investigadores, mujeres que no aparecen en los manuales de historia, mujeres que desconocían (al menos de forma oficial) el trabajo de sus maridos, pero que convivieron con el incómodo secretismo durante dos años, un tiempo en el que vieron crecer a sus hijos mientras se mantenían alejadas de su tierra y de sus otros seres queridos.
Las esposas proceden de diversos países, son jóvenes, educadas y cosmopolitas. A pesar de las diferencias personales que puedan existir entre ellas, Nesbit elige como hilo conductor aquello que las une, aquello que tienen en común, por eso la obra está narrada en primera persona colectiva, un «nosotras» que las comprende a todas, que comprende la inseguridad, los temores y la fragilidad, pero también el arrojo, la entereza y la honradez de quienes se vieron obligadas a aparcar su vida para trasladarse a una ciudad a medio construir donde carecían de lujos y eran observadas con desconfianza por los lugareños. Se trata, por lo tanto, de una perspectiva de lo íntimo, de la adaptación a un entorno ajeno, de las relaciones interpersonales en un clima de miedo y clandestinidad. No se entra en detalles técnicos sobre los avances del proyecto nuclear, más allá de los eventuales cambios anímicos que las mujeres detectan en sus cónyuges, ni se entretiene en historias melodramáticas particulares.
La narración gana intensidad con el paso de las páginas gracias a la asfixiante evolución psicológica de las protagonistas, que va desde la confusión inicial a la toma de conciencia de las consecuencias cuando se producen las fatídicas explosiones, pasando por el escalofriante testigo de las represalias a una mujer que cometió el error de hablar demasiado. La autora no pretende reconstruir el episodio con finalidad didáctica, sino que lo evoca desde una mirada literaria, elusiva, cargada de recursos poéticos. Se aleja de las novelas históricas convencionales (lineales, claras, directas) que reconstruyen un conflicto en clave femenina, como las de Tracy Chevalier. Nesbit ha estudiado Escritura Creativa y el uso de este juego narrativo parece un buen medio de expresar su voluntad de distanciarse de los clichés.
No obstante, el plural conlleva inconvenientes, dado que, si bien de entrada este recurso se recibe como una muestra de frescura entre tantas obras cortadas por el mismo patrón, a medida que la trama avanza se convierte en un lastre por la excesiva repetición de enumeraciones del tipo «Algunas veníamos de París, de Berlín o de Londres.» o «Algunas estábamos embarazadas, teníamos hijos recién nacidos o en edad escolar.». No consigue aunar todas las voces en una sin deshacerse de esos obstáculos. La primera persona colectiva resulta eficaz para un relato, un texto breve en el que la experimentación brille sin saturar; ahora bien, en una novela corre el riesgo de caer en la monotonía y cansar al lector. Quizá habría sido mejor narrar solo algunos fragmentos desde esta perspectiva y asignar el grueso de la obra a un punto de vista omnisciente.
TaraShea Nesbit
En suma, el debut de Nesbit se aproxima, de forma más literaria que histórica, a una vertiente de la Segunda Guerra Mundial poco explorada en narrativa. En lugar de seguir un argumento causal al uso, deja que el peso recaiga en las emociones del colectivo de mujeres, una voz íntima que alcanza momentos de un lirismo notable y que no individualiza las acciones. Las esposas de Los Álamos tiene más interés por esta experimentación (su rasgo más llamativo y a la vez el más perjudicial) que como novela instructiva sobre cómo se fraguó la bomba atómica. A pesar de sus problemas, siempre es agradable descubrir a una autora que no aspira a hacer más de lo mismo y enriquece la literatura sobre un tema tan trillado con otro enfoque.

21 comentarios :

  1. No lo he leído, pero sí he leído mucho sobre el libro. Salió el año pasado en otros idiomas y desde entonces cosecha sólo buenas reseñas. A lo mejor me animo también.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo la leí cuando aún no se había publicado en castellano. Me alegra que Turner haya apostado por ella.

      Eliminar
  2. No lo conocía, y a pesar de tus peros creo que me podría llegar a gustar, así que lo añado a mi lista.
    ¡Gracias por tu reseña y un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una buena novela, que quede claro. El narrador es arriesgado, pero el conjunto merece la pena por lo bien que la autora consigue ponerse en la piel de las mujeres y por la recreación sutil de la vida en la clandestinidad. Está bastante lograda.

      Eliminar
  3. Rusta, mucho no te puedo decir, el libro no lo conocía, me lo acabas de presentar, y teniendo en cuenta tus peros, no me parecen suficiente obstáculo como para dejarlo pasar. Tomo nota y ya te contaré (quién sabe cuando eso sí). Gracias y un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con esto ya me dices mucho :). Creo que es una novela bastante "exquisita". No aspira a ser una obra maestra, de ahí que no la recomiende con más entusiasmo, pero tiene muchos aciertos y se agradece leer algo que se sale de lo común.

      Eliminar
  4. No me termina de convencer asi que lo dejo pasar.

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. No conocía este libro. La temática me atrae y que nos dé otro enfoque sobre él es algo que se agradece mucho. Así que a pesar de tus peros, me la llevo bien apuntada.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, tanto el tema como el enfoque resultan interesantes. Conseguir destacar entre otras propuestas no es fácil, y esta novela lo consigue.

      Eliminar
  6. Con lo que has contado, me ha venido un flash de argumento cinematográfico, más que de novela, aunque ese "nosotras" sería complicado de llevar al cine. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, sería difícil. El libro no tiene nada de cinematográfico, aunque quizá la trama, explicada de otra manera, sí.

      Eliminar
  7. No conocía de nada esta novela, pero has conseguido llamar mi atención, a pesar de las pequeñas pegas. El tema y la perspectiva me parece interesante, al igual que el uso de la primera persona del plural, que ya me encontré en "Las vírgenes suicidas" (muy muy recomendable, por cierto).
    Gracias por el descubrimiento:)
    1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Leí "Las vírgenes suicidas" hace muchos años. No recordaba que también utiliza este recurso :).

      Eliminar
  8. ¡Hola! No lo he leido pero me llama mucho la atención...me lo apunto a mi lista, que no para de crecer xD ¡Gracias por la reseña!

    ResponderEliminar
  9. Curioso. Hay otra autora que usa el mismo estilo de narrador plural para hablar de temáticas favoritas. Echad un vistazo a Buda en el ático y Cuando el emperador era dios.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La conozco. Creo que ganó algún premio importante por "Buda en el ático" y en algunos países vendió mucho.

      Eliminar
  10. Este libro me llamó la atención hace tiempo y ahora he buscado en la red sobre él porque no lo recordaba bien. Lo leeeré y comentaré sobre él. ¡Gracias!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bien, ya me contarás qué te parece :).

      Eliminar

Los comentarios siempre son bienvenidos. Por favor, no incluyas enlaces a otras páginas o blogs.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails