03 marzo 2016

Camino de sangre - Cesare Pavese y Bianca Garufi



Edición: Lumen, 2010 (trad. César Palma Hunt)
Páginas: 96
ISBN: 9788426417749
Precio: 13,90 € (e-book: 9,99 €)

La casa de Silvia estaba en las afueras del pueblo, sobre una ladera de hayas. Brillaba una luz en un ventanal. Pese a todo el tiempo pasado, a todas las cosas terribles, ruinas e indignas de nosotros que hemos hecho, aquellos muros en la noche que cae, y la luz apacible y la galería umbrosa, me siguen pareciendo, al recordarlos, algo misterioso y maravilloso, como si allí hubiese transcurrido mi infancia, al lado de la suya. (P. 16).

Publicado por primera vez en 1959, Camino de sangre fue un hallazgo de Italo Calvino (Santiago de Las Vegas, 1923-Siena, 1985), por aquel entonces editor de Einaudi, que encontró el manuscrito mientras rebuscaba entre los papeles de Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950) para publicar sus Cuentos completos. Se trataba de una obra breve que Pavese escribió en 1946, en plena madurez creativa, junto a su amiga Bianca Garufi (Roma, 1918-2006), que también formaba parte de Einaudi. Cuando el libro vio la luz, llamó más la atención por motivos extraliterarios que por su contenido: la relación entre los dos autores y la naturaleza autobiográfica del relato hicieron correr ríos de tinta. Camino de sangre narra la historia de un hombre y una mujer, Giovanni y Silvia, que estuvieron juntos pero ya no lo están. Ahora ella debe regresar a su tierra natal para despedirse de un ser querido, y le pide a Giovanni que la acompañe. Él, que está acostumbrado al carácter esquivo de Silvia, podrá descubrir cómo se forjó su personalidad y qué secretos guarda. Se alternan las voces de ambos personajes, con Pavese detrás de Giovanni, y Garufi, de Silvia.
Maratea
Pavese, a través de Giovanni, plantea el tema de conocer el entorno de la persona amada, su pasado, su familia y el ambiente de su infancia («Todo está en lo profundo de nuestra sangre», p. 15). Silvia se crió en Maratea, un pueblo del sur de Italia, en pleno campo. Se trasladó a la ciudad cuando aún era muy joven, aunque él desconoce los motivos. En cierto modo, el autor sugiere la reflexión de que uno no llega a conocer del todo a alguien hasta que se adentra en su espacio íntimo, el hogar de su niñez, donde vivió las experiencias que lo han convertido en lo que es hoy («Allí donde ha vivido un muchacho, donde ha posado su mirada, se ha creado algo que sobrevive al tiempo y toca el corazón de cualquiera que guarde en la mirada un pasado», p. 73). Este contacto tiene algo de perverso, porque Giovanni llega allí como el elemento extraño, el forastero que se adentra en un terreno desconocido, no sin cierta inseguridad, y contempla en primera persona la fragilidad de Silvia entre sus familiares; se palpa el malestar, la tensión por lo que se ha ocultado durante tantos años («La familia es un organismo de cosas secretas y de otras cosas visibles. Por fuera, la piel, la expresión de los ojos, el porte, la buena salud; por dentro, las entrañas, los desechos, el elemento innombrable.», p. 43).
Además de descubrir una faceta insólita de Silvia, el viaje también suscita en Giovanni recuerdos de su propia infancia, un asunto que relaciona con la oposición entre el campo y la ciudad, la conciencia de pertenecer a uno u otro lugar, un tema característico de Pavese que se aborda en novelas como El bello verano (1949). Giovanni, un hombre de ciudad, siente un rechazo instintivo hacia las costumbres que le parecen pueblerinas de los vecinos de Maratea, a pesar de reconocer que él, en su memoria, guarda un buen recuerdo del campo, de las colinas, probablemente porque pasó poco tiempo allí y la distancia ha generado una idealización en torno al Piamonte rural. El hecho de no asociar el pueblo a una idea romántica de bienestar —el pueblo como el lugar de la tradición, de las habladurías que constriñen, de la falta de oportunidades, donde todo se mantiene igual— se distancia de la clásica perspectiva bucólica del campo. De forma secundaria, aparece el tema de la contraposición verano / invierno con respecto a los sentimientos del personaje y el estado de su relación con Silvia («Era invierno, y de repente me pareció que estábamos en agosto», p. 13). Esta obra corresponde a la época de plenitud creativa de Pavese, por lo que su escritura es espléndida y, como siempre, deja su sello en su tono íntimo, nostálgico y poético.
Bianca Garufi
Garufi, por su parte, desarrolla la figura de Silvia, una mujer joven pero experimentada que regresa al pueblo con dos frentes abiertos. El primero es un recuerdo traumático: hace diez años le ocurrió algo que la impulsó a marcharse de allí. Un trance violento, sucio, que ahora revive en ella y que le hace percibir el hogar como un entorno hostil («Aquí estamos siempre en medio del fuego», p. 48). En particular, se palpa la incomodidad entre Silvia y su madre, una relación complicada, que tiene en el fondo el choque entre tradición y modernidad, entre dos concepciones de la vida: «A mi madre le tenía miedo, pero no me importaba que no me quisiera», p. 34. También está el padrastro de Silvia, a quien ella se refiere como «el abogado». Silvia, en suma, debe enfrentarse al pasado, a la infancia, a sus miedos. El segundo frente es el encaje de Giovanni en este mundo, en su mundo de antes: las dudas sobre cómo será su relación después, o, directamente, si será posible reanudarla. Garufi, que tenía veintiocho años cuando la escribió, compensa la falta de experiencia con intensidad: su escritura es apasionada, descarnada, abunda el léxico sensorial («sentí de pronto un escalofrío», «la sangre me latía intensamente», «sentí frío», p. 17) y, si bien no narra los pasajes esplendorosos de Pavese, convence por la veracidad de su voz, una voz que surge del dolor («Al principio con Giovanni fue bonito. Hacíamos planes. Le decía que no podía enamorarme, pero él hacía planes tan hermosos que a veces incluso pensaba que podrían cumplirse», p. 23).
Cesare Pavese
Camino de sangre es un hombre que descubre los secretos de su amada mientras piensa a su vez en sus propias tinieblas. Camino de sangre es una mujer que desafía sus miedos y tiene la generosidad de mostrárselos a él, de dejar que él entienda. Camino de sangre es un pueblo sucio, una familia sucia, unos acontecimientos sucios, porque esa «sangre» no está puesta en el título de forma gratuita —a propósito, Calvino lo tituló Fuoco grande, pero para la traducción al castellano se tomó el original que escribió Pavese: Viaggio nel sangue—. Como trasfondo, los problemas de la pareja, las dificultades de entendimiento entre dos personas que se quieren, pero que han sufrido mucho. Ambos tratan el tema con sutileza, dejando que el lector adivine lo que esconden los silencios, porque la literatura, como la vida, tiene espacios vacíos. Su honestidad, junto con la elegancia del juego de espejos que forman las dos voces, convierte esta breve novela en una pieza hermosa, fascinante, que no es ni será un hito literario, pero rebosa verdad. Como diría Elena Ferrante, «tiene sinceridad, naturalidad, y el misterio de la escritura que solo tienen los libros auténticos»*.
*La cita está tomada de Un mal nombre, donde se utiliza para referirse a un libro ficticio.

6 comentarios :

  1. Y sigues descubriéndome libros y sigues como siempre tentándome. Pero me encanta!
    Besotes!!!

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    1. Para eso estamos, para seguir descubriéndonos libros los unos a los otros. Sería muy aburrido ver los mismos libros en todos los blogs, ¿no? :)

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  2. Pues éste libro no me acaba de llamar tanto la atención. No ahora mismo, por lo menos. Me paso a ver el resto de las reseñas, que seguro que me tientas con algún otro:)

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    1. No es un libro imprescindible, desde luego. De todas formas, si más adelante te animas a descubrir a fondo la literatura italiana, puede ser una buena lectura.

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  3. Lo releí dos veces inmediatas. El final cuatro. Y no entendí el final. Asunto que tú eludiste. Estas fueron mis dudas: ¿Ella se involucró sexualmente o no con el abogado? ¿Su hijo es su hijo o en realidad es su hermano? ¿Se fue de la casa porque su mamá la echó por embarazarse (¿del abogado?) o porque simplemente partió a estudiar?
    Ojalá hayas encontrado la clave que yo no.
    Quedo pendiente ;)

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    1. Hola, Oliver, ante todo gracias por pasarte por aquí a comentar el libro :). En la reseña no quise comentar nada del final para que quien se anime a leerlo no vaya con ideas preconcebidas.

      SPOILER:

      Te cuento lo que entendí yo: el niño es hijo de Silvia. La madre la obligó a estar encerrada en casa durante el embarazo, para ocultarlo en el pueblo y luego simular que era en realidad su hermano (en esa época y lugar, que una chica se quedara embarazada sin estar casada hubiera sido un escándalo. Hace tiempo leí otro libro en el que también ocurría esto y fingían que la hija era en realidad la hermana pequeña). Entiendo que, después de esto, Silvia no quiso permanecer en casa porque la relación con su madre era muy difícil, y se marchó en busca de otras oportunidades.

      Sobre el padre del niño, creo recordar que se menciona que es de un trabajador del pueblo, un hombre de bajo rango, pero no estoy segura. La relación con el abogado es muy rara y no descarto que fuera de él. Yo también me quedé con dudas sobre este asunto.

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